Salmos · Salmo 18
Salmo 18: Jehová, roca mía y castillo mío
El gran cántico de victoria de David, compuesto el día en que Jehová lo libró de todos sus enemigos y de la mano de Saúl. Abre con una declaración de amor a Dios, narra una teofanía de tormenta y terremoto en la que el Señor baja a rescatar a su siervo, y termina con la alabanza al Dios que hace misericordia a su ungido para siempre.
♪ Lectura en voz de Hermana María Elena
Introducción · Pastor Gabriel
Hay salmos que nacen en una noche y otros que nacen de toda una vida. El Salmo 18 es de los segundos. David lo compuso, dice su título, el día en que Jehová lo libró de todos sus enemigos y de la mano de Saúl: es decir, cuando por fin pudo mirar atrás y ver entera la historia de sus huidas, sus cuevas y sus peligros.
Y lo primero que brota no es un informe de batallas, sino una declaración de amor: amarte he, oh Jehová. Después vienen la angustia, el grito, y una de las escenas más imponentes de la Escritura, cuando Dios baja de los cielos entre truenos y relámpagos para sacar a un hombre de las muchas aguas.
Es un salmo para cuando te sientes rodeado, pero también para cuando ya has salido y necesitas recordar quién te sacó. Léelo en voz alta, deteniéndote en cada mío, y deja que se convierta en tu propia confesión: Jehová, roca mía.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Salmo 18: Jehová, roca mía y castillo mío
Salmo de David
- 1 Amarte he, oh Jehová, fortaleza mía.
- 2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; Escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
- 3 Invocaré a Jehová, digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos.
- 4 Cercáronme dolores de muerte, Y torrentes de perversidad me atemorizaron.
- 5 Dolores del sepulcro me rodearon, Previniéronme lazos de muerte.
- 6 En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios: El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.
- 7 Y la tierra fue conmovida y tembló; Y moviéronse los fundamentos de los montes, Y se estremecieron, porque se indignó él.
- 8 Humo subió de su nariz, Y de su boca consumidor fuego; Carbones fueron por él encendidos.
- 9 Y bajó los cielos, y descendió; Y oscuridad debajo de sus pies.
- 10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: Voló sobre las alas del viento.
- 11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
- 12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes.
- 13 Y tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dio su voz; Granizo y carbones de fuego.
- 14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; Y echó relámpagos, y los destruyó.
- 15 Y aparecieron las honduras de las aguas, Y descubriéronse los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del viento de tu nariz.
- 16 Envió desde lo alto; tomóme, Sácome de las muchas aguas.
- 17 Libróme de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo.
- 18 Asaltáronme en el día de mi quebranto: Mas Jehová fue mi apoyo.
- 19 Y sacóme a anchura: Libróme, porque se agradó de mí.
- 20 Hame pagado Jehová conforme a mi justicia: Conforme a la limpieza de mis manos me ha vuelto.
- 21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová, Y no me aparté impíamente de mi Dios.
- 22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, Y no eché de mí sus estatutos.
- 23 Y fui íntegro para con él, y cauteléme de mi maldad.
- 24 Pagóme pues Jehová conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos delante de sus ojos.
- 25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, Y recto para con el hombre íntegro.
- 26 Limpio te mostrarás para con el limpio, Y severo serás para con el perverso.
- 27 Y tú salvarás al pueblo humilde, Y humillarás los ojos altivos.
- 28 Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.
- 29 Porque contigo desharé ejércitos; Y con mi Dios asaltaré muros.
- 30 Dios, perfecto su camino: Es acendrada la palabra de Jehová: Escudo es a todos los que en él esperan.
- 31 Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿Y qué fuerte fuera de nuestro Dios?
- 32 Dios es el que me ciñe de fuerza, E hizo perfecto mi camino;
- 33 Quien pone mis pies como pies de ciervas, E hízome estar sobre mis alturas;
- 34 Quien enseña mis manos para la batalla, Y será quebrado con mis brazos el arco de acero.
- 35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: Y tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha acrecentado.
- 36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí, Y no titubearon mis rodillas.
- 37 Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, Y no volví hasta acabarlos.
- 38 Helos herido, y no podrán levantarse: Cayeron debajo de mis pies.
- 39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de mí.
- 40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, Y destruí a los que me aborrecían.
- 41 Clamaron, y no hubo quien salvase: Aun a Jehová, mas no los oyó.
- 42 Y molílos como polvo delante del viento; Esparcílos como lodo de las calles.
- 43 Librásteme de contiendas de pueblo: Pusísteme por cabecera de gentes: Pueblo que yo no conocía, me sirvió.
- 44 Así que hubo oído, me obedeció; Los hijos de extraños me mintieron;
- 45 Los extraños flaquearon, Y tuvieron miedo desde sus encerramientos.
- 46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Y ensalzado sea el Dios de mi salud:
- 47 El Dios que me da las venganzas, Y sujetó pueblos a mí.
- 48 Mi libertador de mis enemigos: Hicísteme también superior de mis adversarios; Librásteme de varón violento.
- 49 Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, Y cantaré a tu nombre.
- 50 El cual engrandece las saludes de su rey, Y hace misericordia a su ungido, A David y a su simiente, para siempre.
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