Salmos · Salmo 19

Salmo 19: Los cielos cuentan la gloria de Dios

Un canto en dos mitades que se abrazan: primero el cielo predica sin palabras la gloria del Creador, y luego la ley de Jehová, más deseable que el oro, hace sabio al sencillo. Dios habla en la creación y en su Palabra, y el salmo termina pidiendo que también hable en nuestro corazón.

Lectura en voz de Hermana María Elena

Introducción · Pastor Gabriel

Hay salmos que cantan y salmos que enseñan; el Salmo 19 hace las dos cosas a la vez, y por eso muchos lo consideran una de las cumbres del Salterio. David lo construye como un díptico: dos paneles unidos por una bisagra invisible.

En el primer panel, el cielo predica. El sol sale como un novio de su cámara, las estrellas hablan un idioma que no tiene sílabas y que sin embargo todo el mundo entiende. Es la voz de Dios en la creación. Pero esa voz, con ser gloriosa, no basta: te dice que Dios existe, no cómo volver a Él. Por eso el salmo gira hacia el segundo panel, donde ya no habla el firmamento sino la Palabra —la ley de Jehová, perfecta, que vuelve el alma, más deseable que el oro y más dulce que la miel.

Y cuando esa doble luz —la del cielo y la de la Escritura— cae sobre el corazón de David, él hace lo único que se puede hacer: se examina, confiesa sus faltas ocultas y pide que hasta sus pensamientos sean gratos delante de su Roca y Redentor.

Léelo despacio, mirando primero hacia arriba y luego hacia adentro. Deja que los cielos te asombren y que la Palabra te alcance.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Salmo 19: Los cielos cuentan la gloria de Dios

Salmo de David

  1. 1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.
  2. 2 El un día emite palabra al otro día, Y la una noche a la otra noche declara sabiduría.
  3. 3 No hay dicho, ni palabras, Ni es oída su voz.
  4. 4 Por toda la tierra salió su hilo, Y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.
  5. 5 Y él, como un novio que sale de su tálamo, Alégrase cual gigante para correr el camino.
  6. 6 Del un cabo de los cielos es su salida, Y su giro hasta la extremidad de ellos: Y no hay quien se esconda de su calor.
  7. 7 La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: El testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño.
  8. 8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: El precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos.
  9. 9 El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
  10. 10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
  11. 11 Tu siervo es además amonestado con ellos: En guardarlos hay grande galardón.
  12. 12 Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos.
  13. 13 Detén asimismo a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí: Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.
  14. 14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre Los cielos cuentan la gloria de Dios

¿Qué significa el Salmo 19?
El Salmo 19 celebra que Dios se revela de dos maneras: en la creación, donde los cielos cuentan su gloria sin palabras, y en su Palabra, la ley de Jehová que es perfecta, más deseable que el oro y más dulce que la miel. El salmo une el testimonio del universo con el de la Escritura y termina con una oración para que también las palabras y los pensamientos del creyente agraden a Dios.
¿Quién escribió el Salmo 19?
El Salmo 19 lleva en el texto hebreo el título «Salmo de David», por lo que se atribuye tradicionalmente al rey David. Es una de sus composiciones más admiradas: el poeta C. S. Lewis lo llamó uno de los poemas más grandes del salterio y de todo el mundo.
¿Para qué sirve el Salmo 19?
Muchos creyentes usan el Salmo 19 para adorar a Dios contemplando la creación, para renovar su amor por la Biblia y para examinar su propia conciencia. Su parte final —«líbrame de los que me son ocultos»— es una oración muy usada para pedir a Dios que revele y limpie los pecados que uno no alcanza a ver, y el versículo 14 se ora a menudo antes de predicar, cantar o hablar en público.
¿Qué significa «los cielos cuentan la gloria de Dios»?
Significa que la creación entera —el sol, las estrellas, el firmamento— es un testigo constante del poder y la belleza de Dios. Aunque no usa palabras ni voz audible, su mensaje se entiende en toda la tierra y en toda lengua. Es lo que la teología llama revelación natural: Dios se da a conocer a través de lo que ha hecho, como enseña también Romanos 1:20.
¿Cuáles son las dos partes del Salmo 19?
El Salmo 19 tiene dos mitades. La primera (versículos 1 al 6) habla del libro de la creación: los cielos y el sol proclaman la gloria de Dios sin palabras. La segunda (versículos 7 al 14) habla del libro de la Escritura: la ley, el testimonio, los mandamientos y los juicios de Jehová que restauran el alma. Ambas revelaciones se unen en una sola oración final.
¿Qué significa «roca mía y redentor mío» en el Salmo 19:14?
«Roca mía» describe a Dios como fundamento firme e inamovible sobre el cual el creyente se apoya. «Redentor mío» traduce la palabra hebrea goel, el pariente cercano que pagaba el rescate para recobrar a un familiar perdido o esclavizado. Juntos declaran que Dios es a la vez seguridad estable y salvación personal, y muchos ven aquí un anticipo de Cristo, el Redentor definitivo.