Lucas · Capítulo 1
Lucas 1: La Anunciación y el Magníficat
El capítulo que abre el Evangelio de Lucas entrelaza dos anuncios: el de Gabriel a Zacarías en el templo, que promete a Juan el Bautista, y el de Gabriel a María en Nazaret, que anuncia la concepción de Jesús. Culmina en la Visitación, el Magníficat de María y el Benedictus de Zacarías, dos cantos que resumen toda la esperanza de Israel.
Introducción · Pastor Gabriel
El Evangelio de Lucas no empieza en un palacio ni en una plaza, sino en dos lugares muy distintos: el santuario del templo de Jerusalén, donde un sacerdote anciano ofrece incienso, y una casa de Nazaret, donde una joven virgen escucha a un ángel. Entre ambos lugares, el mismo mensajero, Gabriel, y la misma noticia: Dios ha empezado a cumplir lo que prometió.
Es un capítulo de contrastes. Zacarías duda y queda en silencio; María pregunta con humildad y dice hágase. Elisabet, la estéril, concibe; María, la virgen, concibe. Y cuando las dos mujeres se encuentran, el niño salta en el vientre y la casa entera se llena del Espíritu.
Aquí nacen dos oraciones que la Iglesia no ha dejado de cantar: el Magníficat de María y el Benedictus de Zacarías. Léelo despacio, como quien entra en una casa donde Dios está a punto de hacerse hombre, y pregúntate qué respondería tu corazón si el ángel llegara a tu puerta.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Lucas 1: La Anunciación y el Magníficat
Evangelio según San Lucas
- 1 Habiendo muchos tentado a poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,
- 2 Como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra;
- 3 Me ha parecido también a mí, después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh muy buen Teófilo,
- 4 Para que conozcas la verdad de las cosas en las cuales has sido enseñado.
- 5 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la suerte de Abías; y su mujer, de las hijas de Aarón, llamada Elisabet.
- 6 Y eran ambos justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor.
- 7 Y no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran avanzados en días.
- 8 Y aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios por el orden de su vez,
- 9 Conforme a la costumbre del sacerdocio, salió en suerte a poner el incienso, entrando en el templo del Señor.
- 10 Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso.
- 11 Y se le apareció el ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.
- 12 Y se turbó Zacarías viéndole, y cayó temor sobre él.
- 13 Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te parirá un hijo, y llamarás su nombre Juan.
- 14 Y tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento.
- 15 Porque será grande delante de Dios, y no beberá vino ni sidra; y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el seno de su madre.
- 16 Y a muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor Dios de ellos.
- 17 Porque él irá delante de él con el espíritu y virtud de Elías, para convertir los corazones de los padres a los hijos, y los rebeldes a la prudencia de los justos, para aparejar al Señor un pueblo apercibido.
- 18 Y dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? porque yo soy viejo, y mi mujer avanzada en días.
- 19 Y respondiendo el ángel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y soy enviado a hablarte, y a darte estas buenas nuevas.
- 20 Y he aquí estarás mudo y no podrás hablar, hasta el día que esto sea hecho, por cuanto no creíste a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.
- 21 Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se maravillaban de que él se detuviese en el templo.
- 22 Y saliendo, no les podía hablar: y entendieron que había visto visión en el templo: y él les hablaba por señas, y quedó mudo.
- 23 Y fue, que cumplidos los días de su oficio, se vino a su casa.
- 24 Y después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se encubrió por cinco meses, diciendo:
- 25 Porque el Señor me ha hecho así en los días en que miró para quitar mi afrenta entre los hombres.
- 26 Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado de Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
- 27 A una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David: y el nombre de la virgen era María.
- 28 Y entrando el ángel a donde estaba, dijo, ¡Salve, muy favorecida! el Señor es contigo: bendita tú entre las mujeres.
- 29 Mas ella, cuando le vio, se turbó de sus palabras, y pensaba qué salutación fuese ésta.
- 30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios.
- 31 Y he aquí, concebirás en tu seno, y parirás un hijo, y llamarás su nombre JESUS.
- 32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo: y le dará el Señor Dios el trono de David su padre:
- 33 Y reinará en la casa de Jacob por siempre; y de su reino no habrá fin.
- 34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? porque no conozco varón.
- 35 Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te hará sombra; por lo cual también lo Santo que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
- 36 Y he aquí, Elisabet tu parienta, también ella ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes a ella que es llamada la estéril:
- 37 Porque ninguna cosa es imposible para Dios.
- 38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase a mí conforme a tu palabra. Y el ángel partió de ella.
- 39 En aquellos días levantándose María, fue a la montaña con priesa, a una ciudad de Judá;
- 40 Y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet.
- 41 Y aconteció, que como oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo,
- 42 Y exclamó a gran voz, y dijo. Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.
- 43 ¿Y de dónde esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?
- 44 Porque he aquí, como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
- 45 Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las cosas que le fueron dichas de parte del Señor.
- 46 Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor;
- 47 Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador,
- 48 Porque ha mirado a la bajeza de su criada; Porque he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
- 49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Y santo es su nombre.
- 50 Y su misericordia de generación a generación A los que le temen.
- 51 Hizo valentía con su brazo: Esparció los soberbios del pensamiento de su corazón.
- 52 Quitó los poderosos de los tronos, Y levantó a los humildes.
- 53 A los hambrientos hinchió de bienes; Y a los ricos envió vacíos.
- 54 Recibió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia.
- 55 Como habló a nuestros padres A Abraham y a su simiente para siempre.
- 56 Y se quedó María con ella como tres meses: después se volvió a su casa.
- 57 Y a Elisabet se le cumplió el tiempo de parir, y parió un hijo.
- 58 Y oyeron los vecinos y los parientes que Dios había hecho con ella grande misericordia, y se alegraron con ella.
- 59 Y aconteció, que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban del nombre de su padre, Zacarías.
- 60 Y respondiendo su madre, dijo: No; sino Juan será llamado.
- 61 Y le dijeron: ¿Por qué? nadie hay en tu parentela que se llame de este nombre.
- 62 Y hablaron por señas a su padre, cómo le quería llamar.
- 63 Y demandando la tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.
- 64 Y luego fue abierta su boca y su lengua, y habló bendiciendo a Dios.
- 65 Y fue un temor sobre todos los vecinos de ellos; y en todas las montañas de Judea fueron divulgadas todas estas cosas.
- 66 Y todos los que las oían, las conservaban en su corazón, diciendo: ¿Quién será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.
- 67 Y Zacarías su padre fue lleno de Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:
- 68 Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y hecho redención a su pueblo,
- 69 Y nos alzó un cuerno de salvación En la casa de David su siervo,
- 70 Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio:
- 71 Salvación de nuestros enemigos, y de mano de todos los que nos aborrecieron;
- 72 Para hacer misericordia con nuestros padres, Y acordándose de su santo pacto;
- 73 Del juramento que juró a Abraham nuestro padre, Que nos había de dar,
- 74 Que sin temor librados de nuestros enemigos, Le serviríamos
- 75 En santidad y en justicia delante de él, todos los días nuestros.
- 76 Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; Porque irás ante la faz del Señor, para aparejar sus caminos;
- 77 Dando conocimiento de salud a su pueblo, Para remisión de sus pecados,
- 78 Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó de lo alto el Oriente,
- 79 Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; Para encaminar nuestros pies por camino de paz.
- 80 Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu: y estuvo en los desiertos hasta el día que se mostró a Israel.
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