Génesis · Capítulo 12

Génesis 12: El llamamiento de Abram

El capítulo que abre la historia de la fe. Jehová llama a Abram a dejarlo todo —tierra, parentela, casa paterna— y salir hacia una tierra que aún no ve, sostenido solo por una promesa: en él serán benditas todas las familias de la tierra.

Lectura en voz de Hermana María Elena

Introducción · Pastor Gabriel

Hasta aquí, el libro de Génesis ha contado la historia de toda la humanidad: la creación, el jardín, la caída, el diluvio, la torre de Babel. Es una historia que se repite en espiral, siempre hacia abajo, siempre hacia la dispersión. Y entonces, en el capítulo 12, Dios cambia de método. Deja de tratar con todos a la vez y pone su mano sobre un solo hombre, en una ciudad pagana, para empezar de nuevo el mundo desde una sola familia.

El llamamiento de Abram es uno de los momentos que más pesan en toda la Biblia. Todo lo que viene después —Israel, los profetas, el Mesías, la iglesia— nace de esta orden de tres palabras en hebreo: lej-lejá, “vete”. Un hombre viejo, sin hijos, deja lo seguro por una promesa que aún no ve. Así se inaugura la fe.

Pero no te dejes engañar por la grandeza del principio. El mismo capítulo que muestra a Abram obedeciendo heroicamente lo muestra también mintiendo por miedo en Egipto, entregando a su esposa para salvar el pellejo. La Escritura no nos vende un héroe de mármol. Nos da un hombre real, cuya única gloria es el Dios fiel que lo sostuvo aun cuando falló.

Léelo despacio, y verás en él tu propia historia: llamados a algo más grande que nosotros, capaces de una fe hermosa y de un miedo mezquino, y guardados de principio a fin no por lo que somos, sino por Aquel que prometió.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Génesis 12: El llamamiento de Abram

Atribuido a Moisés

  1. 1 Empero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré;
  2. 2 Y haré de ti una nación grande, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición:
  3. 3 Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
  4. 4 Y fuese Abram, como Jehová le dijo; y fue con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.
  5. 5 Y tomó Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y toda su hacienda que habían ganado, y las almas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron.
  6. 6 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Sichêm, hasta el valle de Moreh: y el Cananeo estaba entonces en la tierra.
  7. 7 Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, que le había aparecido.
  8. 8 Y pasóse de allí a un monte al oriente de Bethel, y tendió su tienda, teniendo a Bethel al occidente y Hai al oriente: y edificó allí altar a Jehová e invocó el nombre de Jehová.
  9. 9 Y movió Abram de allí, caminando y yendo hacia el Mediodía.
  10. 10 Y hubo hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para peregrinar allá; porque era grande el hambre en la tierra.
  11. 11 Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer hermosa de vista;
  12. 12 Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.
  13. 13 Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti.
  14. 14 Y aconteció que, como entró Abram en Egipto, los Egipcios vieron la mujer que era hermosa en gran manera.
  15. 15 Viéronla también los príncipes de Faraón, y se la alabaron; y fue llevada la mujer a casa de Faraón:
  16. 16 E hizo bien a Abram por causa de ella; y tuvo ovejas, y vacas, y asnos, y siervos, y criadas, y asnas y camellos.
  17. 17 Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram.
  18. 18 Entonces Faraón llamó a Abram y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer?
  19. 19 ¿Por qué dijiste: Es mi hermana? poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora pues, he aquí tu mujer, tómala y vete.
  20. 20 Entonces Faraón dio orden a sus gentes acerca de Abram; y le acompañaron, y a su mujer con todo lo que tenía.

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre El llamamiento de Abram

¿Qué significa Génesis 12?
Génesis 12 narra el llamamiento de Abram: Dios le ordena dejar su tierra, su parentela y la casa de su padre para ir a una tierra desconocida, y le da una promesa triple —hacer de él una nación grande, engrandecer su nombre y bendecir en él a todas las familias de la tierra. Es el comienzo de la historia del pueblo de Dios y de la fe: Abram obedece sin saber a dónde va. La segunda mitad del capítulo, con su mentira en Egipto, muestra que la promesa no descansa en la perfección de Abram sino en la fidelidad de Dios.
¿Quién escribió Génesis 12?
La tradición judía y cristiana atribuye el libro de Génesis, y por tanto el capítulo 12, a Moisés, quien lo habría compuesto bajo inspiración divina recogiendo relatos y genealogías anteriores. Por eso al Génesis, junto con los otros cuatro primeros libros de la Biblia, se le llama el Pentateuco o los cinco libros de Moisés.
¿Para qué sirve Génesis 12?
Génesis 12 sirve para mostrar el nacimiento de la fe y el fundamento del pacto de Dios con su pueblo. Enseña qué es obedecer a Dios antes de ver el resultado, cómo la bendición recibida está destinada a desbordar hacia otros, y —en su segunda mitad— cómo Dios permanece fiel aun cuando el creyente falla. Muchos lo leen para entender el origen de la promesa que culmina en Cristo, en quien son benditas todas las naciones.
¿Cuál fue el llamamiento de Abram en Génesis 12?
El llamamiento fue el mandato de Dios: «Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré» (v. 1). Abram, de setenta y cinco años, debía dejar todo lo conocido y salir hacia un destino que Dios no le reveló de antemano, sostenido únicamente por la promesa. Hebreos 11:8 lo recuerda así: «salió sin saber a dónde iba».
¿Por qué Abram dijo que Sara era su hermana en Génesis 12?
Al bajar a Egipto por causa del hambre, Abram temió que los egipcios lo mataran para tomar a su hermosa esposa, así que le pidió a Sarai que dijera ser su hermana para salvar su propia vida. Era una media verdad —Sarai era su media hermana— usada como engaño. Fue una falla de fe y de valor por la que Sarai terminó en la casa de Faraón, hasta que Dios intervino con plagas para protegerla y devolverla.
¿Qué promesa le hizo Dios a Abram en Génesis 12?
Dios le hizo una promesa con varias partes: hacer de él una nación grande, bendecirlo, engrandecer su nombre, hacer de él una bendición, bendecir a quienes lo bendijeran y maldecir a quienes lo maldijeran, y —la más amplia— bendecir en él a todas las familias de la tierra. El Nuevo Testamento ve en esta última promesa el anuncio anticipado del evangelio para todas las naciones a través de Cristo (Gálatas 3:8).