Lucas · Capítulo 15

Lucas 15: El hijo pródigo

Ante la murmuración de fariseos y escribas porque Jesús come con pecadores, él responde con tres parábolas de lo perdido y hallado: la oveja, la dracma y el hijo. La tercera, la del padre que corre al encuentro del hijo pródigo y sale a rogar al hijo mayor, es quizá el retrato más hondo de la misericordia de Dios.

Introducción · Pastor Gabriel

Todo empieza con una queja: este a los pecadores recibe, y con ellos come. Los fariseos y los escribas no entienden por qué Jesús pierde el tiempo con gente de mala fama. Y Jesús, en lugar de defenderse, cuenta tres historias.

Una oveja que se pierde en el desierto. Una moneda que rueda por el suelo oscuro de una casa. Un hijo que se va lejos y un padre que no deja de mirar el camino. Tres veces algo se pierde, tres veces alguien busca, tres veces hay fiesta.

Pero la última historia tiene un segundo hijo, el que nunca se fue, y termina con una pregunta sin responder. Léelo despacio, y pregúntate en qué lugar de la historia estás hoy: lejos, en camino, o de pie ante la puerta de la fiesta sin decidirte a entrar.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Lucas 15: El hijo pródigo

Evangelio según San Lucas

  1. 1 Y SE llegaban a él todos los publicanos y pecadores a oirle.
  2. 2 Y murmuraban los Fariseos y los escribas, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.
  3. 3 Y él les propuso esta parábola, diciendo:
  4. 4 ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a la que se perdió, hasta que la halle?
  5. 5 Y hallada, la pone sobre sus hombros gozoso;
  6. 6 Y viniendo a casa, junta a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: Dadme el parabién, porque he hallado mi oveja que se había perdido.
  7. 7 Os digo, que así habrá más gozo en el cielo de un pecador que se arrepiente, que de noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentimiento.
  8. 8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere una dracma, no enciende el candil, y barre la casa, y busca con diligencia hasta hallarla?
  9. 9 Y cuando la hubiere hallado, junta las amigas y las vecinas, diciendo: Dadme el parabién, porque he hallado la dracma que había perdido.
  10. 10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
  11. 11 Y dijo: Un hombre tenía dos hijos;
  12. 12 Y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de la hacienda que me pertenece: y les repartió la hacienda.
  13. 13 Y no muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, partió lejos a una provincia apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo perdidamente.
  14. 14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una grande hambre en aquella provincia, y comenzóle a faltar.
  15. 15 Y fue y se llegó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase los puercos.
  16. 16 Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se las daba.
  17. 17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
  18. 18 Me levantaré, e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti;
  19. 19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.
  20. 20 Y levantándose, vino a su padre. Y como aun estuviese lejos, viólo su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.
  21. 21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.
  22. 22 Mas el padre dijo a sus siervos: Sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies.
  23. 23 Y traed el becerro grueso, y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta:
  24. 24 Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
  25. 25 Y su hijo el mayor estaba en el campo; el cual como vino, y llegó cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas;
  26. 26 Y llamando a uno de los criados, preguntóle qué era aquello.
  27. 27 Y él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso, por haberle recibido salvo.
  28. 28 Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.
  29. 29 Mas él respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos:
  30. 30 Mas cuando vino éste tu hijo, que ha consumido tu hacienda con rameras, has matado para él el becerro grueso.
  31. 31 El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.
  32. 32 Mas era menester hacer fiesta y holgar nos, porque este tu hermano muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado.

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre El hijo pródigo

¿Qué significa Lucas 15?
Lucas 15 contiene tres parábolas que Jesús cuenta ante la crítica de fariseos y escribas porque recibía a pecadores y comía con ellos: la oveja perdida, la dracma perdida y el hijo pródigo. Las tres enseñan lo mismo: Dios busca activamente a quien está perdido y hay una inmensa alegría en el cielo cuando alguien vuelve a él.
¿Quién escribió el Evangelio de Lucas?
La tradición de la Iglesia atribuye el tercer evangelio a san Lucas, médico y compañero de viaje del apóstol Pablo, autor también de los Hechos de los Apóstoles. Escribió para un público de origen griego, y su evangelio destaca especialmente la misericordia de Dios con los pobres, los pecadores y los marginados.
¿Cuál es el mensaje de la parábola del hijo pródigo?
La parábola muestra que Dios es un Padre que respeta nuestra libertad, espera nuestro regreso y corre a abrazarnos antes incluso de que terminemos de pedir perdón. También advierte, a través del hijo mayor, contra el resentimiento de quien sirve a Dios por obligación y no se alegra de la conversión de los demás.
¿Quién representa el hijo mayor en la parábola del hijo pródigo?
El hijo mayor representa a los fariseos y escribas que murmuraban porque Jesús recibía a los pecadores. Es la imagen de quien cumple exteriormente pero vive como un siervo que acumula méritos, sin gozar del amor del padre. La parábola queda abierta para que cada lector se pregunte si él también necesita entrar en la fiesta.
¿Qué significa la oveja perdida?
La parábola de la oveja perdida enseña que Dios no se resigna a perder a ninguno de los suyos. Como el pastor que deja las noventa y nueve para buscar a la que falta y la carga sobre sus hombros, Cristo sale a buscar al pecador. Es el origen de la imagen del Buen Pastor, una de las más antiguas del arte cristiano.
¿Qué significan el vestido, el anillo y los zapatos que recibe el hijo pródigo?
Son signos de restauración completa. El mejor vestido indica honor, el anillo representa la autoridad y la pertenencia a la familia, y los zapatos distinguían al hijo libre del esclavo. El padre no admite al hijo como jornalero, sino que le devuelve su plena dignidad de hijo.