Salmos · Salmo 23
Salmo 23: Jehová es mi Pastor
Una poderosa declaración de confianza en Dios como pastor que guía, protege y provee, escrita por el rey David desde la madurez de su vida.
♪ Lectura en voz de Hermana María Elena
Introducción · Pastor Gabriel
El Salmo 23 es el verso de las lápidas. Lo recitamos en los funerales, lo bordamos en los pañuelos, lo colgamos en las paredes de nuestras casas. Y por eso, a veces, lo hemos dejado de escuchar.
David escribió este salmo siendo rey, no siendo pastor de niños. Cuando dice “Jehová es mi pastor” no lo dice un muchacho ingenuo cuidando ovejas — lo dice un hombre que ha visto la traición de su propio hijo Absalón, la sangre de sus enemigos, el peso de la corona. Y aún así, el cuidado de Dios sobre él le parece tan natural como el de un pastor sobre su rebaño.
Quisiera que escuchemos este salmo no como un poema bonito, sino como el testimonio de un hombre cansado que ha aprendido, después de años de guerras y errores, dónde está su descanso. El pastor de ovejas en el antiguo Israel no era una figura idílica de tarjeta postal — era un hombre rudo, de manos callosas, durmiendo a la intemperie, defendiendo el rebaño con su propia vara. Cuando David identifica a Dios con esta imagen, no está sentimentalizando: está diciendo algo profundo sobre la naturaleza del cuidado divino.
El salmo se mueve de la tercera persona a la segunda — empieza hablando de Dios (“Jehová es mi pastor”) y termina hablando con Dios (“tú estarás conmigo”). Es un movimiento del corazón. La doctrina sobre Dios se convierte en conversación con Dios. Esa transición, en el versículo cuatro, ocurre precisamente cuando David entra en el valle. Es allí, en lo más oscuro, donde Dios deja de ser una idea y se vuelve una presencia.
No te apresures con este salmo, hermano. Léelo despacio, deja que cada imagen se asiente: los pastos delicados, las aguas de reposo, el aceite, la copa que rebosa, la mesa puesta. Es un salmo de abundancia, no solo de protección. Dios no nos da apenas lo que necesitamos para sobrevivir — derrama hasta que la copa rebosa.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Salmo 23: Jehová es mi Pastor
Salmo de David
- 1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.
- 2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará.
- 3 Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
- 4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
- 5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
- 6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Para Profundizar