Gálatas · Capítulo 5
Gálatas 5: El fruto del Espíritu
Pablo llama a los gálatas a permanecer firmes en la libertad que Cristo les ganó, sin volver al yugo de la ley. Pero esa libertad no es licencia: se vive sirviéndose por amor. El capítulo contrapone las obras de la carne al fruto del Espíritu —caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza— y exhorta a andar en el Espíritu.
♪ Lectura en voz de Hermana María Elena
Introducción · Pastor Gabriel
La carta a los Gálatas es la más apasionada de Pablo, y el capítulo 5 es su punto de llegada. Después de defender con fuerza que somos justificados por la fe y no por las obras de la ley, el apóstol lanza un grito: estad firmes en la libertad. Cristo nos ha hecho libres, y no hay que volver a la esclavitud.
Pero Pablo sabe que la libertad puede malentenderse. Por eso el capítulo da un giro: libres, sí, pero para servirnos por amor. La libertad cristiana no es hacer lo que uno quiere, sino poder por fin amar como Dios quiere.
Y entonces aparece uno de los pasajes más queridos del Nuevo Testamento: el contraste entre las obras de la carne y el fruto del Espíritu. Léelo como un espejo, y deja que el Espíritu te muestre qué está creciendo hoy en tu jardín.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Gálatas 5: El fruto del Espíritu
Apóstol Pablo
- 1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez a ser presos en el yugo de servidumbre.
- 2 He aquí yo Pablo os digo, que si os circuncidareis, Cristo no os aprovechará nada.
- 3 Y otra vez vuelvo a protestar a todo hombre que se circuncidare, que está obligado a hacer toda la ley.
- 4 Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
- 5 Porque nosotros por el Espíritu esperamos la esperanza de la justicia por la fe.
- 6 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad.
- 7 Vosotros corríais bien: ¿quién os embarazó para no obedecer a la verdad?
- 8 Esta persuasión no es de aquel que os llama.
- 9 Un poco de levadura leuda toda la masa.
- 10 Yo confío de vosotros en el Señor, que ninguna otra cosa sentiréis: mas el que os inquieta, llevará el juicio, quienquiera que él sea.
- 11 Y yo, hermanos, si aun predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? pues que quitado es el escándalo de la cruz.
- 12 Ojalá fuesen también cortados los que os inquietan.
- 13 Porque vosotros, hermanos, a libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión a la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.
- 14 Porque toda la ley en aquesta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
- 15 Y si os mordéis y os coméis los unos a los otros, mirad que también no os consumáis los unos a los otros.
- 16 Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne.
- 17 Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne: y estas cosas se oponen la una a la otra, para que no hagáis lo que quisieres.
- 18 Mas si sois guiados del Espíritu, no estáis bajo la ley.
- 19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, disolución,
- 20 Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
- 21 Envidias, homicidios, borracheras, banqueteos, y cosas semejantes a éstas: de las cuales os denuncio, como ya os he anunciado, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios.
- 22 Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe,
- 23 Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.
- 24 Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias.
- 25 Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.
- 26 No seamos codiciosos de vana gloria, irritando los unos a los otros, envidiándose los unos a los otros.
Breve Reflexión
El versículo en imagen
Para Profundizar