Mateo · Capítulo 11

Mateo 11: Venid a mí los cansados

Juan el Bautista, desde la cárcel, pregunta si Jesús es de verdad el que había de venir. Jesús responde con sus obras, elogia a Juan como el mayor de los nacidos de mujer y lamenta la dureza de las ciudades de Galilea. El capítulo culmina en una de sus invitaciones más tiernas: venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados.

Introducción · Pastor Gabriel

Mateo 11 empieza en una celda. Juan el Bautista, el hombre más valiente de su generación, manda preguntar a Jesús: ¿eres tú, o esperaremos a otro? Es consolador que la Escritura guarde esa pregunta. Hasta los grandes santos conocen la noche.

A partir de ahí el capítulo recorre todas las maneras de responder a Cristo: la de una generación caprichosa que no baila ni llora, la de ciudades que vieron milagros y siguieron igual, la de los sabios que no entienden y la de los pequeños que sí. Y al final, cuando parece que casi nadie ha respondido, Jesús abre los brazos a quien quiera venir.

Léelo con tus propios cansancios a la vista. Porque las últimas palabras de este capítulo están escritas para ti: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Mateo 11: Venid a mí los cansados

Evangelio según San Mateo

  1. 1 Y FUÉ, que acabando Jesús de dar mandamientos a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos.
  2. 2 Y oyendo Juan en la prisión los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,
  3. 3 Diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, o esperaremos a otro?
  4. 4 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis:
  5. 5 Los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y los sordos oyen; los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio.
  6. 6 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí.
  7. 7 E idos ellos, comenzó Jesús a decir de Juan a las gentes: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿una caña que es meneada del viento?
  8. 8 Mas ¿qué salisteis a ver? ¿un hombre cubierto de delicados vestidos? He aquí, los que traen vestidos delicados, en las casas de los reyes están.
  9. 9 Mas ¿qué salisteis a ver? ¿un profeta? También os digo, y más que profeta.
  10. 10 Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, Que aparejará tu camino delante de ti.
  11. 11 De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es muy más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.
  12. 12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan.
  13. 13 Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.
  14. 14 Y si queréis recibir, él es aquel Elías que había de venir.
  15. 15 El que tiene oídos para oir, oiga.
  16. 16 Mas ¿a quién compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros,
  17. 17 Y dicen: Os tañimos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.
  18. 18 Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene.
  19. 19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduría es justificada por sus hijos.
  20. 20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales habían sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habían arrepentido, diciendo:
  21. 21 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Bethsaida! porque si en Tiro y en Sidón fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo se hubieran arrepentido en saco y en ceniza.
  22. 22 Por tanto os digo, que a Tiro y a Sidón será más tolerable el castigo en el día del juicio, que a vosotras.
  23. 23 Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos serás abajada; porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el día de hoy.
  24. 24 Por tanto os digo, que a la tierra de los de Sodoma será más tolerable el castigo en el día del juicio, que a ti.
  25. 25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado a los niños.
  26. 26 Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos.
  27. 27 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar.
  28. 28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
  29. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
  30. 30 Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Breve Reflexión

El versículo en imagen

Short de Mateo 11: Venid a mí los cansados

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre Venid a mí los cansados

¿Qué significa Mateo 11?
Mateo 11 muestra distintas respuestas ante Jesús: la duda sincera de Juan el Bautista, la indiferencia de una generación que nada acepta, la dureza de las ciudades que vieron milagros y no se convirtieron, y la acogida de los sencillos. Termina con la invitación de Jesús a los cansados a encontrar en él descanso.
¿Quién escribió el Evangelio de Mateo?
La tradición de la Iglesia atribuye el primer evangelio al apóstol Mateo, también llamado Leví, un publicano de Capernaum que dejó su oficio para seguir a Jesús. Escribe sobre todo para lectores de origen judío, mostrando que Jesús cumple las profecías del Antiguo Testamento.
¿Qué significa "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados"?
En Mateo 11:28 Jesús invita a todos los agotados y agobiados, por el esfuerzo, el pecado o las cargas religiosas, a acudir a él. No pone condiciones previas: solo pide venir. Promete un descanso profundo del alma que nace de la relación con él, no de la ausencia de trabajo.
¿Qué significa "mi yugo es fácil, y ligera mi carga"?
El yugo unía a dos animales para trabajar juntos. Jesús no promete una vida sin responsabilidad, sino un yugo bueno y bien ajustado, llevado junto a él, que es manso y humilde de corazón. Su carga es ligera porque no la llevamos solos y porque nace del amor, no del miedo.
¿Por qué Juan el Bautista dudó de Jesús?
Desde la cárcel, Juan envió a preguntar si Jesús era el que había de venir. Probablemente esperaba un Mesías que trajera juicio inmediato, y Jesús actuaba con misericordia y paciencia. Algunos Padres pensaban que preguntaba por sus discípulos. Jesús respondió señalando sus obras, que cumplían las profecías de Isaías.
¿Qué significa que el reino de los cielos sufre violencia?
Mateo 11:12 es un versículo difícil. Puede significar que el reino es atacado por sus enemigos, como muestra la prisión de Juan, o que avanza con fuerza y lo alcanzan quienes lo buscan con decisión. Muchos Padres de la Iglesia lo entendieron como una llamada a buscar el reino con ardor.