Salmos · Salmo 62

Salmo 62: En Dios solamente

Un salmo de confianza serena en medio de la conspiración. David repite, como un estribillo, que solo en Dios descansa su alma, que solo él es su roca, su salvación y su refugio. Frente a la fragilidad humana, la violencia y la riqueza, invita a todos los pueblos a derramar su corazón delante de Dios, a quien pertenecen la fuerza y la misericordia.

♪ Lectura en voz de Hermana María Elena

Introducción · Pastor Gabriel

Hay salmos de gritos y salmos de silencio. El Salmo 62 es de los segundos. Lo escribe un hombre acosado, rodeado de gente que sonríe por fuera y conspira por dentro, que intenta derribarlo como quien empuja un muro que ya se inclina. Y sin embargo, en lugar de defenderse, David se calla.

No es un silencio de derrota. Es el silencio de un alma que ha encontrado su roca. Una palabra lo recorre todo: solamente. Solo en Dios reposa mi alma, solo él es mi roca, solo en él está mi esperanza. Todo lo demás, los poderosos, la violencia, el dinero, pesa menos que un soplo.

Y desde ese reposo nace una invitación para todos: confiad en él en todo tiempo, derramad delante de él vuestro corazón.

Léelo en voz baja, despacio. Y deja que tu alma aprenda a callar donde de verdad puede descansar.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Salmo 62: En Dios solamente

Salmo de David

  1. 1 En Dios solamente está callada mi alma: De él viene mi salud.
  2. 2 El solamente es mi fuerte, y mi salud; Es mi refugio, no resbalaré mucho.
  3. 3 ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre? Pereceréis todos vosotros, Caeréis como pared acostada, como cerca ruinosa.
  4. 4 Solamente consultan de arrojarle de su grandeza; Aman la mentira, Con su boca bendicen, pero maldicen en sus entrañas. (Selah.)
  5. 5 Alma mía, en Dios solamente reposa; Porque de él es mi esperanza.
  6. 6 El solamente es mi fuerte y mi salud: Es mi refugio, no resbalaré.
  7. 7 En Dios está mi salvación y mi gloria: En Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio.
  8. 8 Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)
  9. 9 Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: Pesándolos a todos igualmente en la balanza, Serán menos que la vanidad.
  10. 10 No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis: Si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella.
  11. 11 Una vez habló Dios; Dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza.
  12. 12 Y de ti, oh Señor, es la misericordia: Porque tú pagas a cada uno conforme a su obra.

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre En Dios solamente

¿Qué significa el Salmo 62?
El Salmo 62 es un canto de confianza. En medio de enemigos que conspiran contra él, David afirma que solo en Dios descansa su alma, porque solo él es su roca, su salvación y su refugio. Invita a todos a confiar en Dios en todo tiempo, a derramar ante él el corazón y a no poner la seguridad en los hombres, la violencia o las riquezas.
¿Quién escribió el Salmo 62?
El título del salmo lo atribuye a David y lo dedica al Músico principal y a Jedutún, uno de los directores del canto en el culto del templo. Muchos lo sitúan en el tiempo de la rebelión de Absalón, cuando David fue traicionado por personas de su entorno.
¿Qué significa «En Dios solamente está callada mi alma»?
Significa que el alma encuentra reposo y silencio interior solo en Dios. La palabra hebrea indica quietud, calma confiada. No es resignación, sino la paz de quien ha dejado de agitarse porque sabe que Dios es su roca y su salvación.
¿Qué significa derramar el corazón delante de Dios?
Es orar con total sinceridad, sin guardarse nada, como quien vacía un cántaro. El Salmo 62:8 invita a llevar ante Dios todas las angustias, miedos y deseos, confiando en que él es nuestro amparo. Ana, la madre de Samuel, oró así en el templo.
¿Qué significa «Selah» en el Salmo 62?
Selah es una palabra hebrea de sentido incierto que aparece 71 veces en los Salmos. La mayoría de los estudiosos piensa que indicaba una pausa musical o un momento de reflexión. En el Salmo 62 aparece después de los versículos 4 y 8, invitando a detenerse y meditar lo que se acaba de decir.