Salmos · Salmo 61
Salmo 61: A la peña más alta
Un breve salmo de David, orado desde lejos y con el corazón desfallecido. El salmista pide ser llevado a la roca que él solo no puede escalar, recuerda que Dios ha sido su refugio y termina prometiendo cantar su nombre cada día.
♪ Lectura en voz de Hermana María Elena
Introducción · Pastor Gabriel
Hay oraciones que se hacen en calma, y otras que se hacen desde el borde. El Salmo 61 pertenece a las segundas. David ora desde el cabo de la tierra, lejos de casa y con el corazón que desfallece, y no pide explicaciones: pide una roca.
Son solo ocho versículos, pero en ellos cabe todo el movimiento de la fe: el grito, la memoria de lo que Dios ya hizo, el deseo de habitar en su presencia y, al final, un canto que se renueva cada día. El salmo empieza en la angustia y termina en la alabanza, sin que las circunstancias hayan cambiado todavía.
Léelo si hoy te sientes lejos. Quizá descubras que la peña que necesitas es más alta que tú, y que precisamente por eso puede sostenerte.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Salmo 61: A la peña más alta
Salmo de David
- 1 Oye, oh Dios, mi clamor; A mi oración atiende.
- 2 Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare: A la peña más alta que yo me conduzcas.
- 3 Porque tú has sido mi refugio, Y torre de fortaleza delante del enemigo.
- 4 Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre: Estaré seguro bajo la cubierta de tus alas.
- 5 Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, Has dado heredad a los que temen tu nombre.
- 6 Días sobre días añadirás al rey: Sus años serán como generación y generación.
- 7 Estará para siempre delante de Dios: Misericordia y verdad prepara que lo conserven.
- 8 Así cantaré tu nombre para siempre, Pagando mis votos cada día.
Para Profundizar