Isaías · Capítulo 53
Isaías 53: El Siervo sufriente
El cuarto y último cántico del Siervo de Jehová, escrito siglos antes de Cristo: un siervo despreciado, sin hermosura, herido por los pecados de otros, que calla como cordero llevado al matadero y, después de su muerte, ve linaje y justifica a muchos. La Iglesia lo ha leído siempre como la profecía más clara de la pasión de Jesús.
Introducción · Pastor Gabriel
Hay capítulos de la Biblia que se leen, y otros ante los que uno se detiene en silencio. Isaías 53 es de estos. Escrito siglos antes del nacimiento de Jesús, describe con una precisión estremecedora a un Siervo de Dios despreciado, herido por las culpas de otros, mudo como un cordero ante sus verdugos, sepultado con un rico y, sin embargo, vivo después de su muerte.
El cántico empieza en realidad unos versículos antes, al final del capítulo 52, con la promesa de que el Siervo será exaltado. Luego toma la palabra un nosotros que confiesa su ceguera: lo vimos sufrir y pensamos que Dios lo castigaba, sin darnos cuenta de que cargaba con lo nuestro. Por eso los Padres de la Iglesia llamaron a Isaías el quinto evangelista, y por eso la Iglesia lee este capítulo cada Viernes Santo.
Léelo despacio, versículo por versículo, y pon tu nombre donde el profeta dice nosotros. Porque este capítulo no habla solo de lo que Él sufrió, sino de por quién lo sufrió.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Isaías 53: El Siervo sufriente
Profeta Isaías
- 1 ¿QUIÉN ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?
- 2 Y subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca: no hay parecer en él, ni hermosura: verlo hemos, mas sin atractivo para que le deseemos.
- 3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
- 4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
- 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.
- 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
- 7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca: como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
- 8 De la cárcel y del juicio fue quitado; y su generación ¿quién la contará? Porque cortado fue de la tierra de los vivientes; por la rebelión de mi pueblo fue herido.
- 9 Y dispúsose con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; porque nunca hizo él maldad, ni hubo engaño en su boca.
- 10 Con todo eso Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando hubiere puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
- 11 Del trabajo de su alma verá y será saciado; con su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y él llevará las iniquidades de ellos.
- 12 Por tanto yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los perversos, habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores.
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