Éxodo · Capítulo 20

Éxodo 20: Los Diez Mandamientos

En el monte Sinaí, entre truenos, fuego y humo, Dios pronuncia las Diez Palabras: los mandamientos que ordenan la vida del pueblo liberado hacia Dios y hacia el prójimo. El pueblo, estremecido, pide a Moisés que sea su mediador, y Dios da las primeras instrucciones sobre el altar donde saldrá al encuentro de su pueblo para bendecirlo.

♪ Lectura en voz de Hermana María Elena

Introducción · Pastor Gabriel

Tres meses después de salir de Egipto, un pueblo de antiguos esclavos acampa al pie de una montaña que humea y tiembla. No tienen tierra, ni rey, ni leyes propias. Solo tienen el recuerdo del mar abierto y la certeza de que alguien los sacó de allí.

Y entonces Dios habla. Pero antes de decir «no harás», dice quién es: yo soy el que te sacó de la casa de servidumbre. Los Diez Mandamientos no son el precio de la libertad; son la forma de conservarla. Son el mapa que Dios da a un pueblo libre para que no vuelva a ser esclavo, ni de otros dioses ni de sí mismo.

Éxodo 20 es uno de los textos que más han moldeado la conciencia moral de la humanidad. Aquí están la adoración al único Dios, el descanso sagrado, la dignidad de los padres, el valor de la vida, la fidelidad, la verdad y un corazón libre de codicia.

Léelo como lo escuchó Israel: como la voz de quien ya te ha liberado. Y pregúntate cuál de estas palabras necesita hoy tu vida.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Éxodo 20: Los Diez Mandamientos

Atribuido a Moisés

  1. 1 Y HABLO Dios todas estas palabras, diciendo:
  2. 2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos.
  3. 3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
  4. 4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra:
  5. 5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen,
  6. 6 Y que hago misericordia en millares a los que me aman, y guardan mis mandamientos.
  7. 7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
  8. 8 Acordarte has del día del reposo, para santificarlo:
  9. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;
  10. 10 Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas:
  11. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.
  12. 12 Honra a tu padre y a tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
  13. 13 No matarás.
  14. 14 No cometerás adulterio.
  15. 15 No hurtarás.
  16. 16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
  17. 17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
  18. 18 Todo el pueblo consideraba las voces, y las llamas, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba: y viéndolo el pueblo, temblaron, y pusiéronse de lejos.
  19. 19 Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, que nosotros oiremos; mas no hable Dios con nosotros, porque no muramos.
  20. 20 Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; que por probaros vino Dios, y porque su temor esté en vuestra presencia para que no pequéis.
  21. 21 Entonces el pueblo se puso de lejos, y Moisés se llegó a la oscuridad en la cual estaba Dios.
  22. 22 Y Jehová dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto que he hablado desde el cielo con vosotros.
  23. 23 No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis.
  24. 24 Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus pacíficos, tus ovejas y tus vacas: en cualquier lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré a ti, y te bendeciré.
  25. 25 Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares tu pico sobre él, tú lo profanarás.
  26. 26 Y no subirás por gradas a mi altar, porque tu desnudez no sea junto a él descubierta.

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre Los Diez Mandamientos

¿Qué dice Éxodo 20?
Éxodo 20 contiene los Diez Mandamientos que Dios dio a Israel en el monte Sinaí después de sacarlo de Egipto. Los primeros se refieren a la relación con Dios —un solo Dios, sin ídolos, respeto por su nombre y santificación del día de reposo— y los siguientes a la relación con el prójimo: honrar a los padres, no matar, no cometer adulterio, no robar, no mentir y no codiciar. El capítulo termina con la reacción del pueblo y normas sobre el altar.
¿Quién escribió el libro del Éxodo?
La tradición judía y cristiana atribuye el Éxodo, junto con el resto del Pentateuco, a Moisés. El propio libro menciona que Moisés escribió las palabras del Señor (Éxodo 24:4). Muchos estudiosos creen que el texto final recoge tradiciones mosaicas transmitidas y reunidas a lo largo del tiempo.
¿Cuáles son los Diez Mandamientos según Éxodo 20?
Son: no tener otros dioses; no hacer ídolos; no tomar el nombre de Dios en vano; santificar el día de reposo; honrar padre y madre; no matar; no cometer adulterio; no hurtar; no dar falso testimonio; y no codiciar lo del prójimo. La tradición católica y luterana une el primero y el segundo y divide el último en dos, por lo que la numeración varía, pero el contenido es el mismo.
¿Por qué Dios recuerda la salida de Egipto antes de dar los mandamientos?
Porque la ley nace de la gracia. Dios primero libera a su pueblo y después le da los mandamientos como camino para vivir en libertad. No son condiciones para ganar el amor de Dios, sino la respuesta de un pueblo que ya ha sido salvado.
¿Qué significa que Dios es celoso en Éxodo 20:5?
No se trata de envidia humana, sino del amor exclusivo de un esposo que no quiere compartir a su esposa con otros. Dios ama a su pueblo con un amor de alianza y no tolera que su corazón se entregue a los ídolos, porque sabe que eso lo destruye. Y el versículo siguiente muestra que su misericordia supera con mucho a su castigo.
¿Siguen vigentes los Diez Mandamientos para los cristianos?
Sí. Jesús dijo que no vino a abolir la Ley sino a cumplirla, y resumió los mandamientos en amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a uno mismo. La Iglesia enseña el Decálogo como expresión de la ley moral. Los cristianos guardan el día del Señor en domingo, día de la Resurrección.