Éxodo · Capítulo 15
Éxodo 15: El cántico de Moisés
Recién cruzado el mar Rojo, Moisés e Israel entonan el primer gran himno de la Biblia: Jehová ha echado en la mar al caballo y al jinete. Miriam responde con panderos y danzas. Pero a los tres días de desierto llegan a Mara, donde las aguas amargas se endulzan y Dios se revela como Jehová el Sanador.
♪ Lectura en voz de Hermana María Elena
Introducción · Pastor Gabriel
Los israelitas acaban de cruzar el mar a pie enjuto. Detrás de ellos, las aguas se han cerrado sobre los carros de Faraón. Y en la orilla, todavía empapados de asombro, hacen lo único que se puede hacer ante una salvación así: cantar. Es el primer cántico de la Biblia, y sigue resonando en la liturgia de la Iglesia cada noche de Pascua.
Pero el capítulo no termina en la fiesta. Tres días después, el mismo pueblo que cantaba llega a Mara, encuentra agua amarga y empieza a murmurar. En un solo capítulo cabe toda la vida del creyente: la alegría de la salvación, la prueba que llega pronto y el Dios que endulza las aguas amargas.
Léelo como un canto y como un espejo. Y pregúntate en qué punto del camino estás hoy: en la orilla cantando, en Mara, o descansando junto a las fuentes de Elim.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Éxodo 15: El cántico de Moisés
Atribuido a Moisés
- 1 Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron: Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente, Echando en la mar al caballo y al que en él subía.
- 2 Jehová es mi fortaleza, y mi canción, Y hame sido por salud: Este es mi Dios, y a éste engrandeceré; Dios de mi padre, y a éste ensalzaré.
- 3 Jehová, varón de guerra; Jehová es su nombre.
- 4 Los carros de Faraón y a su ejército echó en la mar; Y sus escogidos príncipes fueron hundidos en el mar Bermejo.
- 5 Los abismos los cubrieron; Como piedra descendieron a los profundos.
- 6 Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en fortaleza; Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo.
- 7 Y con la grandeza de tu poder has trastornado a los que se levantaron contra ti: Enviaste tu furor; los tragó como a hojarasca.
- 8 Con el soplo de tus narices se amontonaron las aguas; Paráronse las corrientes como en un montón; Los abismos se cuajaron en medio de la mar.
- 9 El enemigo dijo: Perseguiré, prenderé, repartiré despojos; Mi alma se henchirá de ellos; Sacaré mi espada, destruirlos ha mi mano.
- 10 Soplaste con tu viento, cubriólos la mar: Hundiéronse como plomo en las impetuosas aguas.
- 11 ¿Quién como tú, Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en loores, hacedor de maravillas?
- 12 Extendiste tu diestra; La tierra los tragó.
- 13 Condujiste en tu misericordia a este pueblo, al cual salvaste; Llevástelo con tu fortaleza a la habitación de tu santuario.
- 14 Oiránlo los pueblos, y temblarán; Apoderarse ha dolor de los moradores de Palestina.
- 15 Entonces los príncipes de Edom se turbarán; A los robustos de Moab los ocupará temblor; Abatirse han todos los moradores de Canaán.
- 16 Caiga sobre ellos temblor y espanto; A la grandeza de tu brazo enmudezcan como una piedra; Hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová, Hasta que haya pasado este pueblo que tú rescataste.
- 17 Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, En el lugar de tu morada, que tú has aparejado, oh Jehová; En el santuario del Señor, que han afirmado tus manos.
- 18 Jehová reinará por los siglos de los siglos.
- 19 Porque Faraón entró cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en la mar, y Jehová volvió a traer las aguas de la mar sobre ellos; mas los hijos de Israel fueron en seco por medio de la mar.
- 20 Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas.
- 21 Y María les respondía: Cantad a Jehová; porque en extremo se ha engrandecido, Echando en la mar al caballo, y al que en él subía.
- 22 E hizo Moisés que partiese Israel del mar Bermejo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua.
- 23 Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.
- 24 Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?
- 25 Y Moisés clamó a Jehová; y Jehová le mostró un árbol, el cual metídolo que hubo dentro de las aguas, las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó;
- 26 Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los Egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu Sanador.
- 27 Y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmas; y asentaron allí junto a las aguas.
Breve Reflexión
El versículo en imagen
Para Profundizar