1 Corintios · Capítulo 10
1 Corintios 10: Fiel es Dios en la tentación
Pablo recuerda a los corintios la historia de Israel en el desierto: todos recibieron los dones de Dios, y aun así muchos cayeron. De ahí brota una advertencia contra la idolatría, una de las promesas más consoladoras de la Escritura sobre la tentación y una enseñanza profunda sobre la mesa del Señor. El capítulo termina con una regla para toda la vida: hacedlo todo a gloria de Dios.
Introducción · Pastor Gabriel
Corinto era una ciudad llena de templos, y buena parte de la carne que se vendía en sus mercados había pasado antes por un altar pagano. Los cristianos de allí se preguntaban hasta dónde podían llegar: ¿se puede comer esa carne?, ¿se puede aceptar una invitación a un banquete en un templo? Algunos, orgullosos de su conocimiento, decían que todo les era lícito.
Pablo responde volviendo a la historia de Israel. Todos pasaron el mar, todos comieron el maná, todos bebieron de la roca, y sin embargo muchos quedaron tendidos en el desierto. Haber recibido los dones de Dios no basta si el corazón se va detrás de otros dioses. Pero en medio de esa advertencia seria, Pablo deja caer una de las promesas más consoladoras de toda la Biblia: fiel es Dios.
Léelo como una lección para tu propia libertad. Y deja que la última palabra del capítulo ilumine tus días más corrientes: comer, beber y hacer cualquier cosa, todo para la gloria de Dios.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
1 Corintios 10: Fiel es Dios en la tentación
Apóstol Pablo
- 1 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron la mar;
- 2 Y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en la mar;
- 3 Y todos comieron la misma vianda espiritual;
- 4 Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguía, y la piedra era Cristo.
- 5 Mas de muchos de ellos no se agradó Dios; por lo cual fueron postrados en el desierto.
- 6 Empero estas cosas fueron en figura de nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.
- 7 Ni seáis honradores de ídolos, como algunos de ellos, según está escrito: Sentóse el pueblo a comer y a beber, y se levantaron a jugar.
- 8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veinte y tres mil.
- 9 Ni tentemos a Cristo, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.
- 10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.
- 11 Y estas cosas les acontecieron en figura; y son escritas para nuestra admonición, en quienes los fines de los siglos han parado.
- 12 Así que, el que piensa estar firme, mire no caiga.
- 13 No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.
- 14 Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.
- 15 Como a sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo.
- 16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?
- 17 Porque un pan, es que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.
- 18 Mirad a Israel según la carne: los que comen de los sacrificios ¿no son partícipes con el altar?
- 19 ¿Qué pues digo? ¿Que el ídolo es algo? ¿o que sea algo lo que es sacrificado a los ídolos?
- 20 Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios.
- 21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.
- 22 ¿O provocaremos a celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?
- 23 Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.
- 24 Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.
- 25 De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia;
- 26 Porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.
- 27 Y si algún infiel os llama, y queréis ir, de todo lo que se os pone delante comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia.
- 28 Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos: no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por causa de la conciencia: porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.
- 29 La conciencia, digo, no tuya, sino del otro. Pues ¿por qué ha de ser juzgada mi libertad por otra conciencia?
- 30 Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser blasfemado por lo que doy gracias?
- 31 Si pues coméis, o bebéis, o hacéis otra cosa, haced lo todo a gloria de Dios.
- 32 Sed sin ofensa a Judíos, y a Gentiles, y a la iglesia de Dios;
- 33 Como también yo en todas las cosas complazco a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.
Breve Reflexión
El versículo en imagen
Para Profundizar