Juan · Capítulo 14

Juan 14: Yo soy el camino

En la última cena, con la traición y la cruz a pocas horas, Jesús consuela a sus discípulos. Les promete un lugar en la casa del Padre, se revela como el camino, la verdad y la vida, anuncia la venida del Espíritu Santo y les deja su paz, una paz que el mundo no puede dar.

Introducción · Pastor Gabriel

Es la noche antes de la cruz. En una sala alta de Jerusalén, Jesús acaba de lavar los pies a sus discípulos, Judas ha salido a la oscuridad, y Pedro acaba de escuchar que negará a su Maestro. Los once están asustados. Y Jesús, que es quien va a morir, se pone a consolarlos a ellos.

Juan 14 es el comienzo del largo discurso de despedida, y es probablemente uno de los capítulos más leídos junto a un lecho de enfermo o en un funeral. Aquí están la casa del Padre con muchas moradas, el Yo soy el camino, y la verdad, y la vida, la promesa del Espíritu Santo y el regalo de una paz que el mundo no puede dar.

Léelo como si fueras uno de los once, sentado a la mesa con el corazón turbado. Deja que las preguntas de Tomás, Felipe y Judas sean las tuyas, y escucha cómo responde Jesús.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Juan 14: Yo soy el camino

Evangelio según San Juan

  1. 1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
  2. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
  3. 3 Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
  4. 4 Y sabéis a dónde yo voy; y sabéis el camino.
  5. 5 Dícele Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas: ¿cómo, pues, podemos saber el camino?
  6. 6 Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.
  7. 7 Si me conocieseis, también a mi Padre conocierais: y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
  8. 8 Dícele Felipe: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
  9. 9 Jesús le dice: ¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
  10. 10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo de mí mismo: mas el Padre que está en mí, él hace las obras.
  11. 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí: de otra manera, creedme por las mismas obras.
  12. 12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre.
  13. 13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
  14. 14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.
  15. 15 Si me amáis, guardad mis mandamientos;
  16. 16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
  17. 17 Al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y será en vosotros.
  18. 18 No os dejaré huérfanos: vendré a vosotros.
  19. 19 Aun un poquito, y el mundo no me verá más; empero vosotros me veréis; porque yo vivo, y vosotros también viviréis.
  20. 20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.
  21. 21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
  22. 22 Dícele Judas, no el Iscariote: Señor, ¿qué hay porque te hayas de manifestar a nosotros, y no al mundo?
  23. 23 Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.
  24. 24 El que no me ama, no guarda mis palabras: y la palabra que habéis oído, no es mía, sino del Padre que me envió.
  25. 25 Estas cosas os he hablado estando con vosotros.
  26. 26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho.
  27. 27 La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
  28. 28 Habéis oído cómo yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amaseis, ciertamente os gozaríais, porque he dicho que voy al Padre: porque el Padre mayor es que yo.
  29. 29 Y ahora os lo he dicho antes que se haga; para que cuando se hiciere, creáis.
  30. 30 Ya no hablaré mucho con vosotros: porque viene el príncipe de este mundo; mas no tiene nada en mí.
  31. 31 Empero para que conozca el mundo que amo al Padre, y como el Padre me dio el mandamiento, así hago. Levantaos, vamos de aquí,

Breve Reflexión

El versículo en imagen

Short de Juan 14: Yo soy el camino

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre Yo soy el camino

¿Qué significa Juan 14?
Juan 14 recoge las palabras de consuelo que Jesús dirigió a sus discípulos en la última cena. Les promete que prepara un lugar para ellos en la casa del Padre, se revela como el camino, la verdad y la vida, anuncia el envío del Espíritu Santo como otro Consolador y les deja su paz. Es uno de los capítulos más leídos en funerales por su mensaje de esperanza.
¿Quién escribió el Evangelio de Juan?
La tradición de la Iglesia, desde San Ireneo en el siglo II, atribuye el cuarto Evangelio al apóstol Juan, hijo de Zebedeo, el discípulo amado que se recostó sobre el pecho de Jesús en la última cena. Se escribió probablemente en Éfeso hacia finales del siglo I.
¿Qué significa "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida"?
Con estas palabras de Juan 14:6, Jesús afirma que Él mismo es el acceso a Dios, la revelación plena de la verdad y la fuente de la vida eterna. No se presenta como un maestro que indica el camino, sino como el camino en persona. Por eso añade que nadie viene al Padre sino por Él.
¿Qué significa "en la casa de mi Padre muchas moradas hay"?
Jesús describe el cielo como un hogar familiar donde hay lugar para todos sus discípulos. La palabra griega para moradas indica lugares donde se permanece. La promesa se completa en el versículo 3: Él mismo vendrá a buscarlos para que estén donde Él está.
¿Quién es el Consolador de Juan 14?
El Consolador es el Espíritu Santo, a quien Jesús promete que el Padre enviará en su nombre. La palabra griega es Paráclito, que significa el que es llamado a estar al lado: abogado, defensor y consolador. Jesús dice que estará con los discípulos para siempre, les enseñará todas las cosas y les recordará sus palabras.
¿Qué paz promete Jesús en Juan 14:27?
Jesús promete su propia paz, distinta de la que ofrece el mundo. La paz del mundo depende de circunstancias favorables; la de Cristo nace de la unión con el Padre y permanece incluso en medio de la prueba. Por eso Jesús repite que no se turbe el corazón de sus discípulos ni tenga miedo.