Juan · Capítulo 3

Juan 3: Nacer de nuevo

Un maestro de Israel visita a Jesús de noche y escucha la palabra que le desarma: es necesario nacer de nuevo, de agua y del Espíritu. En esa conversación brilla el versículo más conocido de la Biblia, Juan 3:16. El capítulo termina con el Bautista, que se alegra de menguar para que Cristo crezca.

Introducción · Pastor Gabriel

Es de noche en Jerusalén. Un hombre respetado, fariseo y miembro del Sanedrín, llama a la puerta de un rabino galileo del que todo el mundo habla. Viene con preguntas cuidadosas y un elogio bien medido. Sale con una palabra que no podrá olvidar: os es necesario nacer otra vez.

En esa conversación a media luz está el corazón del Evangelio. Jesús habla del viento que sopla donde quiere, de una serpiente alzada en el desierto, de un Hijo entregado por amor. Y ahí, casi de pasada, aparece Juan 3:16, el versículo que millones de personas saben de memoria.

El capítulo termina con otra voz, la del Bautista, que ve cómo las multitudes se van tras Jesús y no siente celos, sino alegría. Léelo como lo leyó Nicodemo: con tus preguntas, tu noche y tu deseo de empezar de nuevo.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Juan 3: Nacer de nuevo

Evangelio según San Juan

  1. 1 Y HABIA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.
  2. 2 Este vino a Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.
  3. 3 Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.
  4. 4 Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?
  5. 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
  6. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
  7. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.
  8. 8 El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
  9. 9 Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse?
  10. 10 Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?
  11. 11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
  12. 12 Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
  13. 13 Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.
  14. 14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;
  15. 15 Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna.
  16. 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
  17. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él.
  18. 18 El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
  19. 19 Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.
  20. 20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, porque sus obras no sean redargüidas.
  21. 21 Mas el que obra verdad, viene a la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios.
  22. 22 Pasado esto, vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea; y estaba allí con ellos, y bautizaba.
  23. 23 Y bautizaba también Juan en Enón junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.
  24. 24 Porque Juan, no había sido aún puesto en la cárcel.
  25. 25 Y hubo cuestión entre los discípulos de Juan y los Judíos acerca de la purificación.
  26. 26 Y vinieron a Juan, y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo de la otra parte del Jordán, del cual tú diste testimonio, he aquí bautiza, y todos vienen a él.
  27. 27 Respondió Juan, y dijo: No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del cielo.
  28. 28 Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.
  29. 29 El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido.
  30. 30 A él conviene crecer, mas a mí menguar.
  31. 31 El que de arriba viene, sobre todos es: el que es de la tierra, terreno es, y cosas terrenas habla: el que viene del cielo, sobre todos es.
  32. 32 Y lo que vio y oyó, esto testifica: y nadie recibe su testimonio.
  33. 33 El que recibe su testimonio, éste signó que Dios es verdadero.
  34. 34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla: porque no da Dios el Espíritu por medida.
  35. 35 El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dio en su mano.
  36. 36 El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

Breve Reflexión

El versículo en imagen

Short de Juan 3: Nacer de nuevo

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre Nacer de nuevo

¿Qué significa Juan 3?
Juan 3 narra la conversación nocturna entre Jesús y Nicodemo, un fariseo y miembro del Sanedrín, en la que Jesús enseña que es necesario nacer de nuevo, de agua y del Espíritu, para entrar en el reino de Dios. Incluye Juan 3:16, que resume el Evangelio: Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo. Termina con el testimonio humilde de Juan el Bautista.
¿Qué significa nacer de nuevo según Juan 3?
Nacer de nuevo significa recibir una vida nueva que viene de Dios, no de las propias fuerzas. La palabra griega anothen quiere decir a la vez «otra vez» y «de arriba». Jesús lo describe como nacer «de agua y del Espíritu», que la tradición cristiana ha relacionado con el bautismo y con la acción transformadora del Espíritu Santo en el corazón.
¿Qué dice Juan 3:16?
Juan 3:16 dice: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna». Es quizá el versículo más conocido de la Biblia, porque resume en una frase el amor de Dios, el don de Cristo y la vida eterna ofrecida a todo el que cree.
¿Quién era Nicodemo?
Nicodemo era un fariseo y «príncipe de los judíos», es decir, miembro del Sanedrín de Jerusalén. Visitó a Jesús de noche para hablar con él. Más adelante en el Evangelio de Juan lo defiende ante el Sanedrín y, tras la crucifixión, ayuda a José de Arimatea a sepultar el cuerpo de Jesús con mirra y áloes.
¿Qué significa «a él conviene crecer, mas a mí menguar»?
Son palabras de Juan el Bautista en Juan 3:30, cuando sus discípulos se inquietan porque la gente sigue a Jesús. Juan expresa que su misión era preparar el camino y que su alegría consiste en que Cristo ocupe el centro. Se han convertido en un lema de humildad cristiana: que Cristo sea más visible y nosotros menos.
¿Qué significa la serpiente de bronce en Juan 3:14?
Jesús se refiere al episodio de Números 21, cuando Moisés levantó una serpiente de bronce en el desierto y quienes eran mordidos por serpientes vivían al mirarla. Jesús anuncia que él será «levantado» en la cruz del mismo modo, y que todo el que mire a él con fe recibirá la vida eterna.