Salmos · Salmo 84
Salmo 84: ¡Cuán amables son tus moradas!
El canto de un peregrino que ansía llegar a la casa de Dios. Envidia al gorrión que anida junto al altar, bendice a los que caminan hacia Sión atravesando el valle árido, y confiesa que vale más un día en los atrios del Señor que mil fuera de ellos.
♪ Lectura en voz de Hermana María Elena
Introducción · Pastor Gabriel
Hay un tipo de nostalgia que solo conoce quien ha estado cerca de Dios y ahora se siente lejos. El Salmo 84 nace de esa nostalgia. Es la voz de un peregrino que suspira por la casa del Señor en Jerusalén, que mira con santa envidia a los pájaros que anidan junto al altar y que sueña con el día en que por fin podrá cruzar sus atrios.
Pero no es un salmo triste. Es un salmo en camino. Habla de peregrinos que atraviesan el valle de las lágrimas y lo convierten en fuente, que van de fuerza en fuerza en lugar de agotarse, y que saben que un solo día en la presencia de Dios vale más que mil en cualquier otro lugar.
Léelo si alguna vez has sentido hambre de Dios, o si hoy estás atravesando tu propio valle de Baca. Y deja que su última frase te acompañe: dichoso el hombre que en ti confía.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Salmo 84: ¡Cuán amables son tus moradas!
Salmo de los hijos de Coré
- 1 ¡CUAN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
- 2 Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
- 3 Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos En tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío.
- 4 Bienaventurados los que habitan en tu casa: Perpetuamente te alabarán (Selah.)
- 5 Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; En cuyo corazón están tus caminos.
- 6 Atravesando el valle de Baca pónenle por fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.
- 7 Irán de fortaleza en fortaleza, Verán a Dios en Sión.
- 8 Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración: Escucha, oh Dios de Jacob (Selah.)
- 9 Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido.
- 10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.
- 11 Porque sol y escudo es Jehová Dios: Gracia y gloria dará Jehová: No quitará el bien a los que en integridad andan.
- 12 Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía.
Para Profundizar