Salmos · Salmo 147
Salmo 147: El que sana a los quebrantados
Un himno de Aleluya que une lo más grande y lo más pequeño: el Dios que cuenta las estrellas y las llama por su nombre es el mismo que venda las heridas de los quebrantados de corazón. Cantado por un Jerusalén reconstruido, celebra al Señor de la lluvia, la nieve y la palabra que corre veloz sobre la tierra.
♪ Lectura en voz de Hermana María Elena
Introducción · Pastor Gabriel
Hay salmos que se escriben en la noche del destierro y salmos que se cantan cuando por fin se vuelve a casa. El Salmo 147 es de estos últimos. Jerusalén se está levantando de sus ruinas, los dispersos regresan, y el pueblo vuelve a cantar Aleluya.
Lo que hace único a este himno es cómo une lo inmenso con lo pequeño. En un mismo aliento, el salmista habla del Dios que cuenta las estrellas y del Dios que venda heridas; del que manda la nieve y el granizo y del que escucha el graznido de los cuervos recién nacidos.
Léelo si hoy tu corazón está quebrado. El Señor que llama a cada estrella por su nombre conoce también el tuyo, y no hay herida que él no sepa vendar.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Salmo 147: El que sana a los quebrantados
Anónimo — salmo de alabanza tras el regreso del exilio
- 1 Alabad a JAH, Porque es bueno cantar salmos a nuestro Dios; Porque suave y hermosa es la alabanza.
- 2 Jehová edifica a Jerusalem; A los echados de Israel recogerá.
- 3 El sana a los quebrantados de corazón, Y liga sus heridas.
- 4 El cuenta el número de las estrellas; A todas ellas llama por sus nombres.
- 5 Grande es el Señor nuestro, y de mucha potencia; Y de su entendimiento no hay número.
- 6 Jehová ensalza a los humildes; Humilla los impíos hasta la tierra.
- 7 Cantad a Jehová con alabanza, Cantad con arpa a nuestro Dios.
- 8 El es el que cubre los cielos de nubes, El que prepara la lluvia para la tierra, El que hace a los montes producir hierba.
- 9 El da a la bestia su mantenimiento, Y a los hijos de los cuervos que claman.
- 10 No toma contentamiento en la fortaleza del caballo, Ni se complace en las piernas del hombre.
- 11 Complácese Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia.
- 12 Alaba a Jehová, Jerusalem; Alaba a tu Dios, Sión.
- 13 Porque fortificó los cerrojos de tus puertas; Bendijo a tus hijos dentro de ti.
- 14 El pone en tu término la paz; Te hará saciar de grosura de trigo.
- 15 El envía su palabra a la tierra; Muy presto corre su palabra.
- 16 El da la nieve como lana, Derrama la escarcha como ceniza.
- 17 El echa su hielo como pedazos: Delante de su frío ¿quién estará?
- 18 Enviará su palabra, y los derretirá: Soplará su viento, y fluirán las aguas.
- 19 El denuncia sus palabras a Jacob, Sus estatutos y sus juicios a Israel.
- 20 No ha hecho esto con toda gente; Y no conocieron sus juicios. Aleluya.
Para Profundizar