Salmos · Salmo 112

Salmo 112: El hombre que teme a Jehová

Un salmo alfabético que retrata al justo: el que teme a Dios y se deleita en sus mandamientos, es generoso con el pobre y tiene el corazón firme ante las malas noticias. Es el gemelo del Salmo 111: lo que allí se dice de Dios, aquí se refleja en el hombre que vive cerca de Él.

♪ Lectura en voz de Hermana María Elena

Introducción · Pastor Gabriel

Si el Salmo 111 es un retrato de Dios, el Salmo 112 es el retrato de quien vive cerca de Él. Los dos están escritos como gemelos, verso a verso, letra a letra del alfabeto hebreo, y lo que uno dice del Señor, el otro lo refleja en el hombre que le teme.

El resultado es una semblanza serena y concreta del justo: no un héroe sin problemas, sino alguien que pasa por tinieblas y encuentra luz, que escucha malas noticias sin derrumbarse, que abre la mano a los pobres y administra con sensatez lo que tiene.

Léelo como un espejo. No para medirte con angustia, sino para descubrir hacia dónde quiere llevarte Dios cuando le dejas entrar en tu vida.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Salmo 112: El hombre que teme a Jehová

Anónimo — salmo alfabético de alabanza

  1. 1 Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
  2. 2 Su simiente será poderosa en la tierra: La generación de los rectos será bendita.
  3. 3 Hacienda y riquezas hay en su casa; Y su justicia permanece para siempre.
  4. 4 Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos: Es clemente, y misericordioso, y justo.
  5. 5 El hombre de bien tiene misericordia y presta; Gobierna sus cosas con juicio.
  6. 6 Por lo cual no resbalará para siempre: En memoria eterna será el justo.
  7. 7 De mala fama no tendrá temor: Su corazón está apercibido, confiado en Jehová.
  8. 8 Asentado está su corazón, no temerá, Hasta que vea en sus enemigos su deseo.
  9. 9 Esparce, da a los pobres: Su justicia permanece para siempre; Su cuerno será ensalzado en gloria.
  10. 10 Verálo el impío, y se despechará; Crujirá los dientes, y se repudrirá: Perecerá el deseo de los impíos.

Breve Reflexión

El versículo en imagen

Short de Salmo 112: El hombre que teme a Jehová

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre El hombre que teme a Jehová

¿Qué significa el Salmo 112?
El Salmo 112 describe la vida del hombre que teme a Dios y se deleita en sus mandamientos: es generoso con los pobres, administra con sabiduría sus bienes y tiene el corazón firme aun ante las malas noticias. Enseña que la verdadera dicha y la justicia que permanece nacen de una relación reverente y amorosa con Dios.
¿Quién escribió el Salmo 112?
El Salmo 112 no lleva el nombre de su autor; comienza con un Aleluya y forma parte de un grupo de salmos de alabanza. Es un salmo alfabético o acróstico, en el que cada media línea comienza con una letra sucesiva del alfabeto hebreo, y está escrito como pareja del Salmo 111.
¿Qué relación hay entre el Salmo 111 y el Salmo 112?
Son salmos gemelos: ambos son acrósticos, ambos comienzan con Aleluya y comparten expresiones. El Salmo 111 alaba las obras y la justicia de Dios, y el Salmo 112 muestra cómo esa misma justicia se refleja en el hombre que le teme. Leídos juntos, enseñan que el justo llega a parecerse al Dios que adora.
¿Qué significa «de mala fama no tendrá temor»?
Significa que el creyente no vive paralizado por el miedo a lo que pueda pasar. No es que no le lleguen dificultades, sino que su corazón está preparado y firme porque confía en Dios. Su seguridad no depende de las circunstancias, sino de Aquel que gobierna su vida.
¿Dónde cita San Pablo el Salmo 112?
San Pablo cita el versículo 9 del Salmo 112 en 2 Corintios 9, cuando anima a los cristianos de Corinto a contribuir generosamente a la colecta para los pobres de Jerusalén. Usa el salmo para mostrar que Dios bendice al que siembra con generosidad y que la justicia del que da permanece.
¿Qué enseña el Salmo 112 sobre la generosidad?
Enseña que la generosidad es fruto natural del temor de Dios: el justo tiene misericordia, presta y reparte a los pobres. Pero también administra con juicio. Lejos de empobrecerlo, su generosidad lo eleva, y su justicia permanece para siempre.