Salmos · Salmo 8
Salmo 8: ¿Qué es el hombre?
Un himno de asombro que contempla la grandeza del nombre de Dios en toda la creación y, frente a la inmensidad de los cielos, se hace la pregunta que desnuda al corazón: ¿qué es el hombre para que Dios se acuerde de él? La respuesta, coronada de gloria, apunta a Cristo.
♪ Lectura en voz de Hermana María Elena
Introducción · Pastor Gabriel
Hay noches en que el cielo estrellado nos deja sin palabras. Nos sentimos, a la vez, diminutos y extrañamente amados. El Salmo 8 nace de una noche así. David, que fue pastor antes que rey, había pasado horas bajo la bóveda del cielo, y de ese asombro brotó uno de los himnos más breves y más hondos de todo el Salterio.
Es un salmo circular. Empieza exclamando la grandeza del nombre de Dios y termina con las mismas palabras, como quien vuelve a casa. Entre esos dos extremos cabe la pregunta que nos desnuda a todos: «¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria?» Frente a la inmensidad del universo, ¿qué somos nosotros? Y sin embargo, la respuesta del salmo no nos aplasta: nos corona.
El Nuevo Testamento leyó este salmo entero a la luz de Cristo. La carta a los Hebreos toma la pregunta de David y responde señalando a Jesús, el Hijo del hombre que descendió a visitarnos y fue coronado de gloria. Lo que aquí apenas se intuye, en Él se cumple.
Léelo despacio, mejor de noche, con el cielo a la vista si puedes. Y deja que te devuelva, más pequeño y más agradecido, a exclamar el nombre que llena toda la tierra.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Salmo 8: ¿Qué es el hombre?
Salmo de David
- 1 Oh Jehová, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra, Que has puesto tu gloria sobre los cielos!
- 2 De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer cesar al enemigo, y al que se venga.
- 3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste:
- 4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites?
- 5 Pues le has hecho poco menor que los ángeles, Y coronástelo de gloria y de lustre.
- 6 Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies:
- 7 Ovejas, y bueyes, todo ello; Y asimismo las bestias del campo,
- 8 Las aves de los cielos, y los peces de la mar; Todo cuanto pasa por los senderos de la mar.
- 9 Oh Jehová, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
Para Profundizar