Salmos · Salmo 37
Salmo 37: No te impacientes a causa de los malignos
Un salmo sereno para el corazón que se inquieta al ver prosperar al malvado. David, ya anciano, aconseja no envidiar sino confiar, callar y esperar en Jehová, con la promesa repetida de que los mansos heredarán la tierra.
♪ Lectura en voz de Hermana María Elena
Introducción · Pastor Gabriel
Hay una pregunta que atormenta a todo corazón honesto: si Dios es justo, ¿por qué al malvado le va tan bien? Vemos prosperar al deshonesto, triunfar al que engaña, reír al que oprime — y por dentro algo empieza a arder. El Salmo 37 nació para apagar ese fuego.
David lo escribió ya anciano, mirando hacia atrás sobre toda una vida. No habla desde la teoría: vio al impío “sumamente ensalzado, extendido como un laurel verde” (v. 35), y también volvió a buscarlo y ya no estaba. Su consejo, repetido una y otra vez como un tambor sereno, es siempre el mismo: no ardas, no envidies, no te alteres. Confía, haz bien, calla, espera.
Y entretejida en todo el salmo late una promesa que el propio Jesús recogería siglos después: los mansos, no los violentos, heredarán la tierra. La herencia no es para el que arrebata, sino para el que aguarda confiado en su Dios.
Léelo despacio, sobre todo si en estos días la injusticia te quita el sueño. Deja que cada línea calme tu prisa y te enseñe de nuevo el arte olvidado de esperar en Jehová.
Texto bíblico · Reina-Valera 1960
Salmo 37: No te impacientes a causa de los malignos
Salmo de David
- 1 No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
- 2 Porque como hierba serán presto cortados, Y decaerán como verdor de renuevo.
- 3 Espera en Jehová, y haz bien; Vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.
- 4 Pon asimismo tu delicia en Jehová, Y él te dará las peticiones de tu corazón.
- 5 Encomienda a Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará.
- 6 Y exhibirá tu justicia como la luz, Y tus derechos como el medio día.
- 7 Calla a Jehová, y espera en él: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades.
- 8 Déjate de la ira, y depón el enojo: No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
- 9 Porque los malignos serán talados, Mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
- 10 Pues de aquí a poco no será el malo: Y contemplarás sobre su lugar, y no parecerá.
- 11 Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz.
- 12 Maquina el impío contra el justo, Y cruje sobre él sus dientes.
- 13 El Señor se reirá de él; Porque ve que viene su día.
- 14 Los impíos desenvainaron espada, y entesaron su arco, Para derribar al pobre y al menesteroso, Para matar a los de recto proceder.
- 15 La espada de ellos entrará en su mismo corazón, Y su arco será quebrado.
- 16 Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores.
- 17 Porque los brazos de los impíos serán quebrados: Mas el que sostiene a los justos es Jehová.
- 18 Conoce Jehová los días de los perfectos: Y la heredad de ellos será para siempre.
- 19 No serán avergonzados en el mal tiempo; Y en los días de hambre serán hartos.
- 20 Mas los impíos perecerán, Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros Serán consumidos: se disiparán como humo.
- 21 El impío toma prestado, y no paga; Mas el justo tiene misericordia, y da.
- 22 Porque los benditos de él heredarán la tierra; Y los malditos de él serán talados.
- 23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y aprueba su camino.
- 24 Cuando cayere, no quedará postrado; Porque Jehová sostiene su mano.
- 25 Mozo fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su simiente que mendigue pan.
- 26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta; Y su simiente es para bendición.
- 27 Apártate del mal, y haz el bien, Y vivirás para siempre.
- 28 Porque Jehová ama la rectitud, Y no desampara sus santos: Mas la simiente de los impíos será extirpada.
- 29 Los justos heredarán la tierra, Y vivirán para siempre sobre ella.
- 30 La boca del justo hablara sabiduría; Y su lengua proferirá juicio.
- 31 La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto sus pasos no vacilarán.
- 32 Acecha el impío al justo, Y procura matarlo.
- 33 Jehová no lo dejará en sus manos, Ni lo condenará cuando le juzgaren.
- 34 Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te ensalzará para heredar la tierra: Cuando serán talados los pecadores, lo verás.
- 35 Vi yo al impío sumamente ensalzado, Y que se extendía como un laurel verde.
- 36 Empero pasóse, y he aquí no parece; Y busquélo, y no fue hallado.
- 37 Considera al íntegro, y mira al justo: Que la postrimería de cada uno de ellos es paz.
- 38 Mas los transgresores fueron todos a una destruídos: La postrimería de los impíos fue talada.
- 39 Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de angustia.
- 40 Y Jehová los ayudará, Y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron.
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