Salmos · Salmo 34

Salmo 34: Gustad y ved que es bueno Jehová

Un canto de gratitud nacido en el peor momento de David, cuando fingió locura para escapar con vida. De esa humillación brota una de las invitaciones más tiernas de la Escritura: gustad y ved que es bueno Jehová, dichoso el hombre que confía en él.

Lectura en voz de Hermana María Elena

Introducción · Pastor Gabriel

Pocos salmos nacen de un momento tan poco glorioso. David lo compuso, según su título, después de fingir locura ante el rey de Gat: escupiendo sobre su barba y arañando las puertas para que lo tomaran por loco y lo dejaran ir con vida (1 Samuel 21). No fue su hora de héroe, sino de fugitivo aterrado. Y de ahí, de esa humillación, brota uno de los cantos más luminosos y confiados de toda la Biblia.

Eso ya nos dice algo. La gratitud más honda no siempre nace en la cima, sino en el valle del que apenas salimos vivos. El salmo tiene dos mitades: primero David cuenta lo que Dios hizo por él —busqué a Jehová, y él me oyó— y luego se vuelve maestro y nos enseña el camino de la vida buena: guarda tu lengua, aparta del mal, sigue la paz.

Y en el centro, como un corazón que late, está la invitación: gustad, y ved que es bueno Jehová. No te pide que creas en su bondad de oídas. Te pide que la pruebes.

Léelo despacio, sobre todo si vienes saliendo de tu propio Gat. Deja que te alcance esa promesa que ha secado tantas lágrimas: cercano está Jehová a los quebrantados de corazón.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Salmo 34: Gustad y ved que es bueno Jehová

Salmo de David, cuando fingió estar loco delante de Abimelec

  1. 1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza será siempre en mi boca.
  2. 2 En Jehová se gloriará mi alma: Oiránlo los mansos, y se alegrarán.
  3. 3 Engrandeced a Jehová conmigo, Y ensalcemos su nombre a una.
  4. 4 Busqué a Jehová, y él me oyó, Y libróme de todos mis temores.
  5. 5 A él miraron y fueron alumbrados: Y sus rostros no se avergonzaron.
  6. 6 Este pobre clamó, y oyóle Jehová, Y librólo de todas sus angustias.
  7. 7 El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende.
  8. 8 Gustad, y ved que es bueno Jehová: Dichoso el hombre que confiará en él.
  9. 9 Temed a Jehová, vosotros sus santos; Porque no hay falta para los que le temen.
  10. 10 Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; Pero los que buscan a Jehová, no tendrán falta de ningún bien.
  11. 11 Venid, hijos, oidme; El temor de Jehová os enseñaré.
  12. 12 ¿Quién es el hombre que desea vida, Que codicia días para ver bien?
  13. 13 Guarda tu lengua de mal, Y tus labios de hablar engaño.
  14. 14 Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela.
  15. 15 Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos.
  16. 16 La ira de Jehová contra los que mal hacen, Para cortar de la tierra la memoria de ellos.
  17. 17 Clamaron los justos, y Jehová oyó, Y librólos de todas sus angustias.
  18. 18 Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salvará a los contritos de espíritu.
  19. 19 Muchos son los males del justo; Mas de todos ellos lo librará Jehová.
  20. 20 El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado.
  21. 21 Matará al malo la maldad; Y los que aborrecen al justo serán asolados.
  22. 22 Jehová redime el alma de sus siervos; Y no serán asolados cuantos en él confían.

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre Gustad y ved que es bueno Jehová

¿Qué significa el Salmo 34?
El Salmo 34 es un canto de gratitud y sabiduría en el que David alaba a Dios por haberlo librado y luego enseña a otros el camino de la vida buena. Su mensaje central es que Dios es bueno y digno de confianza, que está cerca de los quebrantados de corazón y que libra al justo de todos sus males. La invitación del versículo 8, «gustad y ved que es bueno Jehová», resume todo el salmo: la bondad de Dios no se argumenta desde lejos, se prueba confiando en Él.
¿Quién escribió el Salmo 34?
El Salmo 34 fue escrito por el rey David. Según su propio título hebreo, lo compuso después de fingir locura ante Abimelec (el rey de Gat) para escapar con vida, episodio narrado en 1 Samuel 21. Es notable que un canto tan sereno y agradecido naciera de uno de los momentos más humillantes y peligrosos de la vida de David.
¿Para qué sirve el Salmo 34?
Muchos creyentes leen y oran el Salmo 34 en momentos de miedo, angustia o quebranto, porque promete que Dios oye el clamor del afligido y está cerca de los corazones rotos. También se usa como salmo de gratitud tras una liberación y como enseñanza práctica sobre cómo vivir bien: guardar la lengua, apartarse del mal, hacer el bien y seguir la paz. Su fuerza no está en recitarlo como fórmula, sino en aprender a confiar y saborear la bondad de Dios.
¿Qué significa «gustad y ved que es bueno Jehová»?
La frase del versículo 8 invita a comprobar la bondad de Dios por experiencia propia, no de oídas. El verbo hebreo «gustar» es el del paladar, el de probar la comida: la bondad de Dios se saborea confiando en Él. Es una invitación a atreverse a depender de Dios y descubrir en carne propia que es fiel. Pedro cita este versículo aplicándolo a Cristo en 1 Pedro 2:3.
¿Por qué es especial el Salmo 34:20 sobre los huesos?
El versículo 20 dice que Dios guarda todos los huesos del justo y que «ni uno de ellos será quebrantado». El apóstol Juan cita estas palabras al describir la crucifixión de Jesús: cuando los soldados vieron que ya había muerto, no le quebraron las piernas como a los otros dos crucificados (Juan 19:36). Así, este versículo se cumplió de forma literal en Cristo, el Justo por excelencia.
¿Qué es un salmo acróstico y por qué importa en el Salmo 34?
El Salmo 34 es un salmo acróstico o alfabético: en el hebreo original, cada versículo comienza con una letra sucesiva del alfabeto. Esta forma servía como recurso de memoria y sugería totalidad, como si dijera que la alabanza y la sabiduría abarcan la vida entera, «de la A a la Z». Al leerlo en español se pierde el acróstico, pero conviene saber que su estructura fue cuidadosamente diseñada para enseñarse y recordarse.