Salmos · Salmo 130

Salmo 130: De lo profundo clamé a ti

El sexto de los salmos penitenciales y uno de los más amados de todo el Salterio. Desde el fondo del pozo, el alma clama a Dios; y allí descubre que en Él hay perdón, y que la espera no es en el vacío, sino en Su palabra.

Lectura en voz de Hermana María Elena

Introducción · Pastor Gabriel

Hay oraciones que nacen en la cumbre, cuando todo va bien y el corazón desborda gratitud. Y hay oraciones que nacen en el fondo del pozo, cuando ya no queda fuerza ni para levantar la cabeza. El Salmo 130 es de estas últimas. Comienza con dos palabras que lo dicen todo: de los profundos.

Este es uno de los siete salmos penitenciales, y uno de los más amados por la Iglesia de todos los tiempos. Lutero lo tenía entre sus favoritos; lo llamaba un salmo «paulino» porque en él late, siglos antes, el evangelio de la gracia: que nadie podría mantenerse en pie si Dios juzgara los pecados, y que sin embargo —ese empero que lo cambia todo— en Él hay perdón.

Pero el salmo no se queda en la confesión. Se levanta. Aprende a esperar en la palabra de Dios como el centinela espera la mañana: con la noche todavía encima, pero con los ojos puestos en el oriente. Y termina abriendo la esperanza a todo el pueblo: en Jehová hay misericordia, y abundante redención con él.

Léelo despacio, sobre todo si hoy estás en lo hondo. Porque este salmo fue escrito para ser orado desde ahí.

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Salmo 130: De lo profundo clamé a ti

Cántico gradual — anónimo

  1. 1 De los profundos, oh Jehová, a ti clamo.
  2. 2 Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica.
  3. 3 Jah, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?
  4. 4 Empero hay perdón cerca de ti, Para que seas temido.
  5. 5 Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.
  6. 6 Mi alma espera a Jehová Más que los centinelas a la mañana. Más que los vigilantes a la mañana.
  7. 7 Espere Israel a Jehová; Porque en Jehová hay misericordia. Y abundante redención con él.
  8. 8 Y él redimirá a Israel De todos sus pecados.

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre De lo profundo clamé a ti

¿Qué significa el Salmo 130?
El Salmo 130 es el clamor de un alma que ora a Dios desde lo más profundo de su angustia y su culpa. Su mensaje central es que, aunque nadie podría mantenerse en pie si Dios juzgara los pecados, en Él «hay perdón» y «abundante redención». Es un salmo que va del abismo a la esperanza: enseña a esperar en la palabra de Dios como el centinela espera la mañana, con la certeza de que la luz vendrá.
¿Quién escribió el Salmo 130?
El Salmo 130 no lleva nombre de autor en el texto hebreo, por lo que se considera anónimo. Forma parte de los quince «Cánticos graduales» o «Cánticos de las subidas» (Salmos 120 al 134), que los peregrinos cantaban al subir a Jerusalén. Algunos lo atribuyen a David y otros lo sitúan después del exilio, pero lo cierto es que su voz es universal: la de todo creyente que clama desde lo hondo.
¿Para qué sirve el Salmo 130?
Muchos creyentes lo oran en momentos de culpa, arrepentimiento, tristeza profunda o cuando sienten que han tocado fondo. Es uno de los siete salmos penitenciales de la tradición cristiana y ha acompañado a la Iglesia durante siglos en tiempos de duelo y de confesión. Su valor no está en recitarlo como fórmula, sino en lo que produce: enseña a orar desde el abismo y a esperar el perdón que hay en Dios.
¿Qué son «los profundos» en el Salmo 130?
«Los profundos» (en hebreo maamaqim) es una imagen del abismo de las aguas, el fondo del mar donde no se toca suelo. Representa el estado del alma sumida en la angustia, la culpa o la desesperación. Lo notable del salmo es que el creyente clama desde ahí, sin esperar a salir primero: enseña que no hay abismo tan hondo que la oración no pueda subir hasta Dios.
¿Por qué el Salmo 130 se llama «De profundis»?
«De profundis» es el nombre latino con que se conoce este salmo, tomado de sus primeras palabras en la Vulgata: De profundis clamavi ad te, Domine («De lo profundo clamé a ti, Señor»). Con ese título ha sido cantado y orado durante siglos en la liturgia cristiana, especialmente en oraciones por los difuntos y en tiempos de penitencia.
¿Qué significa «hay perdón cerca de ti, para que seas temido»?
Significa que el perdón de Dios, lejos de producir descaro, despierta reverencia y asombro. Un dios que solo castigara sería temido como se teme a un tirano; pero el Dios que perdona es temido con el respeto agradecido del hijo que no merecía tanta gracia. El versículo 4 enseña que la misericordia de Dios no debilita el temor santo, sino que lo funda sobre el amor.
¿En qué parte de la Biblia está el Salmo 130?
El Salmo 130 se encuentra en el Libro de los Salmos, dentro del Antiguo Testamento, en la sección de los Libros Sapienciales. Pertenece al conjunto de los «Cánticos graduales» (Salmos 120 al 134) y es tradicionalmente contado entre los siete salmos penitenciales de la Iglesia.