Génesis · Capítulo 50

Génesis 50: Vosotros pensasteis mal, mas Dios lo encaminó a bien

El capítulo que cierra el Génesis: muere Jacob y es sepultado en la tierra prometida, José perdona por completo a sus hermanos con las palabras más luminosas del libro, y el mismo José muere pidiendo que un día lleven sus huesos a Canaán. Todo el Génesis termina mirando hacia el éxodo que aún no ha llegado.

Lectura en voz de Hermana María Elena

Introducción · Pastor Gabriel

El libro del Génesis, que comenzó con Dios creando la luz sobre las aguas, termina con un ataúd cerrado en Egipto. Entre esos dos extremos —el jardín del principio y el féretro del final— cabe la historia entera de una familia elegida, quebrada y sostenida por la fidelidad de Dios.

Génesis 50 es un capítulo de despedidas: muere Jacob, muere José, y una tierra queda atrás mientras otra se aguarda en promesa. Pero por encima de las tumbas se levanta la palabra más luminosa de todo el libro. Cuando los hermanos, temblando, temen la venganza del hombre a quien vendieron como esclavo, José les responde con una frase que ha consolado a los creyentes durante milenios: «Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó a bien.»

Aquí está el secreto que atraviesa todo el Génesis y que llegará hasta la cruz: que ninguna maldad humana escapa al control redentor de Dios, y que la última palabra nunca es un sepulcro, sino una promesa que espera cumplirse.

Léelo despacio, como quien cierra un libro amado sabiendo que la historia todavía no ha terminado. Y deja que su pregunta te alcance: ¿puedes creer que Dios está encaminando a bien, incluso, lo que otros pensaron para tu mal?

Texto bíblico · Reina-Valera 1960

Génesis 50: Vosotros pensasteis mal, mas Dios lo encaminó a bien

Atribuido a Moisés

  1. 1 Entonces se echó José sobre el rostro de su padre, y lloró sobre él, y besólo.
  2. 2 Y mandó José a sus médicos familiares que embalsamasen a su padre: y los médicos embalsamaron a Israel.
  3. 3 Y cumpliéronle cuarenta días, porque así cumplían los días de los embalsamados, y lloráronlo los Egipcios setenta días.
  4. 4 Y pasados los días de su luto, habló José a los de la casa de Faraón, diciendo: Si he hallado ahora gracia en vuestros ojos, os ruego que habléis en oídos de Faraón, diciendo:
  5. 5 Mi padre me conjuró diciendo: He aquí yo muero; en mi sepulcro que yo cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás; ruego pues que vaya yo ahora, y sepultaré a mi padre, y volveré.
  6. 6 Y Faraón dijo: Ve, y sepulta a tu padre, como él te conjuró.
  7. 7 Entonces José subió a sepultar a su padre; y subieron con él todos los siervos de Faraón, los ancianos de su casa, y todos los ancianos de la tierra de Egipto.
  8. 8 Y toda la casa de José, y sus hermanos, y la casa de su padre: solamente dejaron en la tierra de Gosén sus niños, y sus ovejas y sus vacas.
  9. 9 Y subieron también con él carros y gente de a caballo, e hízose un escuadrón muy grande.
  10. 10 Y llegaron hasta la era de Atad, que está a la otra parte del Jordán, y endecharon allí con grande y muy grave lamentación: y José hizo a su padre duelo por siete días.
  11. 11 Y viendo los moradores de la tierra, los Cananeos, el llanto en la era de Atad, dijeron: Llanto grande es este de los Egipcios: por eso fue llamado su nombre Abelmizraim, que está a la otra parte del Jordán.
  12. 12 Hicieron, pues, sus hijos con él, según les había mandado:
  13. 13 Pues lleváronlo sus hijos a la tierra de Canaán, y le sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que había comprado Abraham con el mismo campo, para heredad de sepultura, de Ephrón el Hetheo, delante de Mamre.
  14. 14 Y tornóse José a Egipto, él y sus hermanos, y todos los que subieron con él a sepultar a su padre, después que le hubo sepultado.
  15. 15 Y viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos.
  16. 16 Y enviaron a decir a José: Tu padre mandó antes de su muerte, diciendo:
  17. 17 Así diréis a José: Ruégote que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron: por tanto ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras hablaban.
  18. 18 Y vinieron también sus hermanos, y postráronse delante de él, y dijeron: Henos aquí por tus siervos.
  19. 19 Y respondióles José: No temáis: ¿estoy yo en lugar de Dios?
  20. 20 Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.
  21. 21 Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón.
  22. 22 Y estuvo José en Egipto, él y la casa de su padre: y vivió José ciento diez años.
  23. 23 Y vio José los hijos de Ephraim hasta la tercera generación: también los hijos de Machîr, hijo de Manasés, fueron criados sobre las rodillas de José.
  24. 24 Y José dijo a sus hermanos: Yo me muero; mas Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de aquesta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac, y a Jacob.
  25. 25 Y conjuró José a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos.
  26. 26 Y murió José de edad de ciento diez años; y embalsamáronlo, y fue puesto en un ataúd en Egipto.

Para Profundizar

Preguntas Frecuentes sobre Vosotros pensasteis mal, mas Dios lo encaminó a bien

¿Qué significa Génesis 50?
Génesis 50 es el capítulo final del libro del Génesis. Narra la muerte y sepultura de Jacob en la tierra prometida, el perdón total de José a sus hermanos que lo habían vendido, y finalmente la muerte del propio José, quien pide que un día lleven sus huesos de vuelta a Canaán. Su mensaje central es la providencia de Dios: «Vosotros pensasteis mal, mas Dios lo encaminó a bien» (v. 20).
¿Quién escribió Génesis 50?
La tradición judía y cristiana atribuye el libro del Génesis, incluido el capítulo 50, a Moisés, como primer libro del Pentateuco. Aunque el texto narra hechos anteriores a Moisés, se considera que él los recogió y ordenó bajo inspiración divina. Lo esencial no es la pluma humana, sino la mano de Dios que dirige toda la historia hacia el cumplimiento de sus promesas.
¿Para qué sirve Génesis 50?
Génesis 50 sirve como una de las páginas más consoladoras sobre el perdón y la providencia de Dios. Muchos lo leen cuando luchan por perdonar una traición, cuando dudan si Dios puede sacar bien del mal que han sufrido, o cuando enfrentan la muerte de un ser querido. Enseña que ninguna maldad humana escapa al control redentor de Dios, y que la última palabra siempre es de esperanza.
¿Qué significa «vosotros pensasteis mal, mas Dios lo encaminó a bien»?
Es la frase de José a sus hermanos en el versículo 20, y el corazón teológico del capítulo. Significa que Dios no aprueba el mal, pero es capaz de tejer sobre él un bien mayor. Los hermanos tramaron dañar a José vendiéndolo como esclavo; Dios usó ese mismo mal para llevarlo a Egipto y salvar de la hambruna a muchos pueblos. Es la expresión más clara de la providencia divina en toda la Escritura, y anticipa la cruz de Cristo, donde el mayor crimen se convirtió en la mayor salvación.
¿Por qué José perdonó a sus hermanos?
José perdonó a sus hermanos porque vio la mano de Dios por encima de la maldad de ellos. Su pregunta «¿estoy yo en lugar de Dios?» (v. 19) revela que renunció al derecho de venganza, dejándolo en manos de Dios. Además, comprendió que el mal que le hicieron había sido encaminado por Dios para preservar muchas vidas. Su perdón no fue solo con palabras: prometió sustentarlos y «les habló al corazón» (v. 21).
¿Por qué José pidió que llevaran sus huesos a Canaán?
José pidió que sus huesos fueran llevados a la tierra prometida (v. 25) como acto supremo de fe: estaba seguro de que Dios sacaría a su pueblo de Egipto y lo llevaría a Canaán, tal como había jurado a Abraham, Isaac y Jacob. No quería quedar fuera de esa liberación. Su deseo se cumplió: Moisés llevó sus huesos en el éxodo (Éxodo 13:19) y Josué los sepultó en Siquem (Josué 24:32). Por eso Hebreos 11:22 lo elogia por esta fe.
¿En qué parte de la Biblia está Génesis 50?
Génesis 50 es el último capítulo del libro del Génesis, el primer libro de la Biblia y del Pentateuco, en el Antiguo Testamento. Cierra la historia de los patriarcas y sirve de puente hacia el libro del Éxodo, donde comenzará la historia de la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto.