Antiguo Testamento
Libros Históricos
Libro de Josué
El libro de Josué narra la conquista de la tierra prometida por el pueblo de Israel bajo el liderazgo de Josué, sucesor de Moisés. Es un libro de promesas cumplidas y de fidelidad de Dios.
Libro de Jueces
Jueces narra la vida de Israel en la tierra prometida entre la muerte de Josué y el surgimiento de la monarquía. El libro repite un ciclo doloroso: el pueblo se aparta de Dios, cae bajo la opresión de sus enemigos, clama al Señor y Él levanta un juez libertador como Débora, Gedeón o Sansón. Termina mostrando el desorden de una época en la que "cada uno hacía lo recto delante de sus ojos".
Libro de Rut
Rut cuenta la historia de una joven moabita que, tras enviudar, decide quedarse con su suegra Noemí y abrazar al Dios de Israel. En Belén, Rut espiga en los campos de Booz, un pariente que actúa como redentor y se casa con ella. De esta unión nace Obed, abuelo del rey David, antepasado de Jesucristo.
Primer Libro de Samuel
1 Samuel narra el paso de Israel de la época de los jueces a la monarquía. Comienza con el nacimiento de Samuel, último juez y profeta, que unge a Saúl como primer rey. Saúl desobedece a Dios y es desechado, mientras el joven pastor David es ungido, vence a Goliat y huye durante años de la persecución de Saúl, hasta la muerte de este en el monte Gilboa.
Segundo Libro de Samuel
2 Samuel narra el reinado de David, primero sobre Judá en Hebrón y después sobre todo Israel desde Jerusalén. Dios hace con David una alianza eterna, prometiéndole un trono que durará para siempre. Pero el pecado del rey con Betsabé trae dolor a su casa: la violencia entre sus hijos y la rebelión de Absalón. El libro muestra a un rey grande y frágil que sabe arrepentirse.
Primer Libro de los Reyes
1 Reyes narra el reinado glorioso de Salomón, su sabiduría y la construcción del templo de Jerusalén, y después su caída en la idolatría. A su muerte el reino se divide en dos: Israel al norte y Judá al sur. La segunda mitad presenta la sucesión de reyes y la gran figura del profeta Elías, que desafía a los profetas de Baal en el monte Carmelo.
Segundo Libro de los Reyes
2 Reyes continúa la historia de los reinos de Israel y Judá, desde el arrebatamiento de Elías y los milagros de Eliseo hasta la caída de ambos reinos. Israel es conquistado por Asiria en el 722 a. C. por su infidelidad; Judá vive reformas bajo Ezequías y Josías, pero finalmente Jerusalén es destruida por Babilonia y el pueblo parte al exilio.
Primer Libro de las Crónicas
1 Crónicas vuelve a contar la historia de Israel desde Adán hasta el final del reinado de David, pensando en el pueblo que regresó del exilio. Comienza con largas genealogías que unen a Israel con sus raíces y después se centra en David: su reinado, el traslado del arca a Jerusalén, la promesa de una dinastía eterna y la preparación minuciosa del templo que construirá Salomón.
Segundo Libro de las Crónicas
2 Crónicas narra la historia de Judá desde el reinado de Salomón hasta la destrucción de Jerusalén y el decreto de Ciro que permite el regreso. Dedica muchas páginas a la construcción y dedicación del templo, y después recorre a los reyes de Judá mostrando que buscar a Dios trae bendición y abandonarlo trae ruina. Reformas como las de Ezequías y Josías muestran que siempre hay camino de vuelta.
Libro de Esdras
Esdras cuenta el regreso de los judíos de Babilonia a Jerusalén tras el decreto de Ciro. La primera parte narra la reconstrucción del templo bajo Zorobabel y Josué, pese a la oposición de los pueblos vecinos. La segunda presenta a Esdras, sacerdote y escriba, que llega para enseñar la ley de Dios y llama al pueblo a una renovación sincera.
Libro de Nehemías
Nehemías, copero del rey persa, recibe la noticia de que los muros de Jerusalén siguen en ruinas y, tras orar, obtiene permiso para reconstruirlos. Entre burlas, amenazas e injusticias internas, el pueblo termina la muralla en 52 días. Después, Esdras lee la ley ante todos, el pueblo confiesa sus pecados, renueva el pacto y Nehemías corrige los abusos que amenazan la fidelidad.
Libro de Ester
Ester es una joven judía que llega a ser reina de Persia en tiempos del rey Asuero. Cuando Amán trama exterminar a todos los judíos, su primo Mardoqueo le pide que interceda, y Ester arriesga su vida presentándose ante el rey. El plan de Amán se vuelve contra él, el pueblo se salva y se instituye la fiesta de Purim. Aunque el texto hebreo no nombra a Dios, su providencia se ve en cada giro.